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This study compared the growth and behavioral development of parent-reared, cross-fostered, and captive-reared Killdeer (Charadrius vociferus) chicks. Common species were used to test these techniques for possible application to rare endangered forms. Parent-reared chicks were raised naturally in the wild, cross-fostered chicks were raised by Spotted Sandpipers (Actitis macularia) in the wild, and captive-reared chicks were raised in captivity by humans. Both hatching and fledging success were significantly increased by captive-rearing, and cross-fostering produced approximately the same number of fledged young as natural parent-rearing. Captive-reared Killdeer chicks spent more time resting and less time feeding and stayed closer to siblings than cross-fostered or parent-reared chicks; these behavioral differences were not seen after release to the wild. Growth rates among the three groups were similar. All of the young Killdeer responded to Killdeer alarm calls. There was no evidence that captive-reared and cross-fostered Killdeer were negatively affected by their early experiences. Captive-rearing is a viable management technique for augmenting small populations of endangered shorebirds, such as the Piping Plover (Charadrius melodus). It is recommended over cross-fostering because captive-rearing is more flexible as a technique, produces more young, does not affect another species, and does not produce potential imprinting problems.

Este estudio comparó el crecimiento y desarrollo del comportamiento de pichones de chorlitejo culirrojo (Charadrius vociferus) criados bajo tres regímenes distintos: criados por sus progenitores, criados bajo adopción cruzada y criados en cautiverio. Especies comunes fueron usadas para testear estas técnicas para su posible aplicación en especies raras y en peligro de extinción. Los pichones criados por sus progenitores fueron criados en estado salvaje, los pichones criados bajo adopción cruzada fueron criados por andarríos maculados (Actitis macularia) en estado salvaje, y los pichones criados en cautiverio fueron criados por humanos. El éxito en eclosionar y comenzar a volar fue significativamente incrementado por medio de la crianza en cautiverio; la adopción cruzada produjo aproximadamente el mismo número de jóvenes que comenzaron a volar que la crianza por progenitores naturales. Los pichones de chorlitejo culirrojo criados en cautiverio pasaron más tiempo descansando y menos tiempo alimentándose, y estuvieron más cerca de sus hermanos que los criados por adopción cruzada o por sus progenitores naturales; estas diferencias en el comportamiento no fueron observadas luego de ser puestos en libertad. Las tasas de crecimiento de los tres grupos fueron similares. Todos los chorlitejos culirrojos juveniles respondieron a las llamadas de alarma de otros chorlitejos culirrojos. No existió evidencia de que los chorlitejos culirrojos criados en cautiverio y en adopción cruzada estuviesen afectados negativamente por sus experiencias tempranas. La crianza en cautiverio es una técnica de manejo viable para promover el crecimiento de poblaciones pequeñas de pájaros costeros como el “piping plover” (Charadrius melodus). Se recomienda antes que la adopción cruzada porque la crianza en cautiverio es más flexible como técnica, produce más juveniles, no afecta otras especies, y no produce problemas potenciales de “imprinting”.