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Ecological field research has generated a wealth of valuable information, much of which informs conservation efforts. Such research raises ethical issues when we propose to modify or endanger the individual organism, population, species, or ecosystem we study. Yet the scientific literature contains little explicit consideration of the impact of ecological study itself on organisms or ecosystems. We propose that the lack of public ethical discourse among field scientists is due to (1) trepidation about initiating a controversy that could endanger future research efforts; (2) an assumption that the relative benefits of our research outweigh potential short-term costs to the study object (that is, increased knowledge of the study object may inform its conservation); (3) difficulties in perceiving the potential negative impact of our work; (4) tacit assumptions about certain experiments that are simply “wrong” to do. Ethical considerations have already arisen with the collection of organisms, the effects of scientific observation on survivorship and behavior, and experimental manipulations of whole ecosystems. The literature on environmental ethics and animal experimentation, two sources that bear tangentially on the issues of ecological ethics, may afford diverse and occasionally conflicting value systems on which to build an ethic of ecological experimentation. Although methods specifically devised to minimize the impact on study subjects have been published, we find few existing formal mechanisms of external regulation or self-regulation of research activities in the field. We suggest that ethical considerations, conservation and restoration measures that are compatible with sound scientific protocols, may be profitably incorporated into the design of field experiments. We encourage a dialogue between scientists and philosophers on this issue.

La investigación ecológica en el terreno ha generado un caudal de información valiosa, mucha de la cual considera esfuerzos conservacionistas. Dicha investigación pone de manifiesto valores éticos cuando nosotros proponemos modificar o poner en peligro el organismo individual, la población, las especies o los ecosistemas que estudiamos. Sin embargo, la literatura científica raramente considera en forma explícita los impactos de los estudios ecológicos en sí mismos, sobre organismos o en ecosistemas. Nosotros consideramos que la falta de una discusión ética pública entre científicos que trabajan en el terreno es debida a: (1) temor a iniciar una controversia que pueda poner en peligro esfuerzos de investigación futuros; (2) asumir que los beneficios relativos de nuestra investigación exceden los costos potenciales a corto plazo del objeto en estudio (es decir, un aumento en el conocimiento del objeto en estudio que pueda ayudar a su conservación); (3) dificultades en percibir el potencial impacto negativo de nuestro trabajo; (4) suposiciones tácitas acerca de ciertos experimentos que son simplemente “incorrectos” de llevar a cabo. Ya han surgido consideraciones éticas con respecto a la colección de organismos; los efectos de observaciones científicas sobre la supervivencia y comportamiento, y la manipulación experimental de ecosistemas en su totalidad. La literatura sobre ética ambiental y experimentación animal, dos fuentes que tratan tangencialmente cuestiones de ética ecológica, pueden proporcionar diversos sistemas de valores, a veces conflictivos, sobre los cuales construir una ética en experimentación ecológica. Si bien, han sido publicados métodos específicamente diseñados para minimizar el impacto sobre los objetos a estudiar, nosotros encontramos que existen pocos mecanismos formales de regulación externa o autoregulación de la investigación sobre el terreno. Nosotros sugerimos que sería beneficioso incorporar dentro del diseño de experimentos de campo consideraciones éticas, y medidas de conservación y restauración que sean compatibles con protocolos científicos. Nosotros incitamos a un diálogo entre científicos y filósofos en este tema.