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Abstract: Transplanting Rocky Mountain bighorn sheep (Ovis canadensis canadensis) from established herds to initiate new populations or augment small herds is a common management practice. While transplant herds have frequently been studied, data on effects of removals on source herds are lacking. Assessment of these effects is necessary when removals are large relative to the size of the source population and when maintenance of a viable source population is a management goal. The Colorado Division of wildlife removed 53 bighorn sheep in three trapping operations during 1979–1984 from a bighorn herd estimated (in 1976) at 120 total sheep that ranges largely within Rocky Mountain National Park. The park, in cooperation with the Division of Wildlife initiated this study in 1986 to assess size and trend of the source population and to provide a basis for recommendations on future removals. We found that removals were made from a female-juvenile subpopulation (the South Never Summer subpopulation) that used only part of the known bighhorn range. We estimated its size at 55–75 sheep and found it was increasing slowly. Recruitment levels indicated that seven years were required to replace ewes removed during one trapping operation. Bighorn ewes of this subpopulation raised lambs on an average of every other year, and maternal care of yearlings was common. Density-independent factors such as the short growing season and severe winters experienced by bighorn sheep on this high elevation range limit their capability to respond to removals. Because female juveniles normally recruit into their mother's subpopulations and because interchange is rare among female-juvenile subpopulations, removals may severely affect individual bighorn subpopulations. We recommend that removals be based on productivities of source herds rather than on assumed compensatory responses.

Resumen: El transplante de ovejas Ovis canadensis canadensis de las montañas rocosas a partir de rebaños establecidos para iniciar nuevans poblaciones o aumentar pequeños rebaños es una práctica de manejo común. Si bien el transplante de rebaños ha sido frecuentemente estudiado, se carece de datos sobre los efectos de la remoción sobre los rebaños originarios. La determinaciónde estos efectos es necesarcia cuando las remociones son relativamente grandes en relación al tamaño de la población originaria y el objetivo del manejo es el mantenimiento de una población originaria viable. La División de Manejo de Fauna Silvestre de Colorado ha removido 53 ovejas en 3 operaciones de captura durante 1979–1984 de un rebaño estimado (en 1976) en 120 ovejas que se encuentra distribuido principalmente dentro del Parque Nacional de las Montañas Rocosas. El Parque, en cooperación con la División de Fauna Silvestre, inició este estudio en 1986 para determinar el tamaño y la tendencia de la población originaria y para proveer hlas bases para recomendaciones de futuras remociones. Nosotros encontramos remociones que fueron hechas de una sub-población juvenil de hembras (subpoblación “South Never Summer”) que usaba solo una parte del área de distribución conocida para estas ovejas. Nosotros estimamos su tamaño en 55–75 ovejas y encontramos que estaba incrementadose lentamente. Los niveles de reclutamiento indicaron que se requieren 7 años para reemplazar las ovejas removidas durante una operaciones de captura. la ovejas de grandes cuernos de esta subpoblación elevaron la media de corderos año por medio en promedio y el cuidado maternal de los borregos fue común. Factores denso-independientes, tales como una corta estación de crecimiento y severos inviernos, experimentados por las ovejas en este elevado rango altitudinal limita su capacidad para responder a las remociones. Las remociones pueden afectar severamente subpoblaciones individuales de estas ovejas poque las hembras juveniles normalmente reclutan dentro de la subpoblación de sus madres y el intercambio entre subpoblaciones juveniles de hembras es raro. Nosotros recomendamos que las remociones se basen en las productividades de los rebaños originarios en lugar de supuestas respuestas compensatorias.