Planting State-Listed Endangered and Threatened Plants

Authors


Abstract

The distribution and planting of state-listed endangered and threatened plants is outlawed in most states of the United States, yet listed species are commonly used in landscaping and restorations. There is a need to re-examine policy regarding planting and propagation of endangered and threatened plants outside of planned recovery efforts. Potential advantages associated with increased outplanting of rare species include (1) improved public education and relations; (2) demographic security derived from creation of new populations; (3) provision of new, appropriate gene-flow opportunities; (4) applied research opportunities; and (5) ability to regulate a currently uncontrolled activity. Potential disadvantages are (1) confusion of natural and planted populations; (2) bureaucratic problems with protection of planted populations; (3) potential far inappropriate gene flow between natural and planted populations causing outbreeding depression and loss of genetic purity of natural populations; and (4) extension of the natural geographic and ecological range of the species. Policies, regulations, and nursery practices exist that would maximize the potential advantages and minimize the risks associated with the distribution of endangered and threatened plants. Policy considerations discussed include selection of appropriate species, production of appropriate and high-quality genetic stock, and regulation of outplanting programs. I weigh the risks and benefits of a program that would allow the general public access to some state-listed plants for natural landscaping. I conclude that a less restrictive but enforceable set of policies and regulations may be preferable to the status quo.

Abstract

La distribución y siembra de plantas listadas como amenazadas y en peligro de extinción es ilegal en la mayoría de los estados de Estados Unidos; sin embargo, especies listadas son utilizadas comunmente en parques o jardines y en la restauración del paisajes. Existe necesidad de re-examinar las regulaciones con respecto a plantar y propagar plantas amenazadas y en peligro de extinción en todas aquellas actividades que no estén incluidas dentro de los esfuerzos de recuperación planeados. Las ventajas asociadas con la propagación de especies raras incluyen: 1) el mejoramiento de la educación y las relaciones públicas; 2) la seguridad demográfica derivada de la creación de nuevas poblaciones; 3) la provisión de oportunidades de flujo génico nuevas y apropiadas; 4) las oportunidades de investigación aplicada: 5) la habilidad para regular actividad es sin control en la actualidad. Las desventajas potenciales son 1) la confusión entre las poblaciones naturales con las plantadas; 2) los problemas burocráticos con respecto a la protección de poblaciones plantadas; 3) el potencial para un flujo genético inapropiado entre las poblaciones naturales y las plantadas causando una depresión por excoría y la pérdida de la pureza genética de las poblaciones naturales y 4) la extensión del área de distribución geográfica y ecologicá natural de las especies. Existen políticas, regulaciones y prácticas de vivero que pueden maximizar las ventajas potenciales y minimizar los riesgos asociados con la distribución de plantas amenazadas y en peligro de extinción. Las consideraciones de planes de acción discutidos incluyen la selección de especies apropiadas, la producción de stock genéticos apropiados y de alta calidad y la regulación de programas de propagación. Evalúo los riesgos y beneficios de un programa que permitiría al público en general acceder a algunas de las plantas listadas para la decoración natural de parques y jardines. Concluyo que un conjunto de políticas y regulaciones menos restrictivas pero de mayor cumplimiento sería más preferible que el “status quo.”

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