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Declines in amphibian populations are rarely reported on the community or ecosystem level. We combined broad-scale field sampling with historical analyses of museum records to quantify amphibian declines in California’s Great Central Valley. Overall, amphibians showed an unambiguous pattern of decline, although the intensity of decline varied both geographically and taxonomically. The greatest geographical decline was detected in the counties of the Sacramento and San Joaquin Valleys. Two species, Rana aurora and Bufo boreas were identified as the most affected by decline, whereas Pseudacris regilla was the least affected. The Coast Range counties had little or no detectable decline. We provide new evidence implicating introduced predators as a primary threat. Introduced predators occur at lower elevations than native species, and our data indicate that for some native species there has been significant restriction to higher elevation sites from a formerly broader distribution. Our historical approach provides a strategy for identifying declining amphibian communities that complements more detailed, long-term monitoring programs and provides an assessment of the pattern of change that is a necessary prerequisite for the development of field experiments that test hypothesized mechanisms of change.

Las declinaciones de anfibios raramente son reportadas a nivel comunidad o ecosistema. Combinamos muestreos de campo a gran escala con análisis históricos de registros en museos para cuantificar las declinaciones de anfibios en el Gran Valle Central de California. En general, los anfibios mostraron un patrón de declinación muy claro, aunque la intensidad de declinación varió tanto geográfica como taxonómicamente. La mayor declinación geográfica se detectó en los condados y los valles de Sacramento y San Joaquin. Dos especies, Rana aurora y Bufo boreas, fueron las más afectadas por la declinación, mientras que Pseudoacris regilla fue la menos afectada. La declinación en los condados de franja costera fue pequeña o no detectable. Proporcionamos evidencia de que depredadores introducidos son la principal amanaza. Los depredadores introducidos ocurren en elevaciones menores que las especies nativas, y nuestros datos indican que algunas especies nativas han sido significativamente restringidas a sitios de mayor elevación a partir de una distribución original más amplia. Nuestro enfoque histórico proporicona una estrategia para identificar la declinación de comunidades de anfibios que complementa a los programas de monitoreo detallado y a largo plazo y proporciona una evaluación del patrón de cambio que es un prerequisito para el desarrollo de experimentos de campo para probar mecanismos hipotéticos de cambio.