SEARCH

SEARCH BY CITATION

Low-vagility organisms that specialize on transitory successional habitats may be especially dependent upon habitat connectivity to maintain population viability. We analyzed the theoretical intrinsic connectivity of successional landscapes (i.e., the natural juxtaposition of similar habitats that allows dispersal) as a function of patch geometry coupled with the disperser’s habitat specificity. Habitat specialists living in poorly connected landscapes (approximating hexagonal patches) have only a 26.5% chance of colonizing a new site when their resident patch becomes unsuitable. In contrast, generalists living in well connected landscapes can virtually always colonize a new site when needed. We infer from our simulation that for some habitat specialists, such as the rare, endemic Florida scrub lizard (Sceloporus woodi), anthropogenic control of successional dynamics for commercial logging may significantly reduce intrinsic connectivity. Lizard population viability may now depend upon the extrinsic connectivity provided by artificial corridors. However, the use of corridors will not serve as a general solution to the problem of anthropogenically reduced intrinsic connectivity until key logistical design problems have been resolved. Moreover, efforts to enhance intrinsic connectivity by modifying patch geometry may produce undesirable edge effects and conflict with old-growth preservation. Future research should focus on developing spatially explicit corridor models, documenting natural levels of intrinsic connectivity, quantifying anthropogenic disruption of natural connectivity, and describing species-specific mechanisms of inter-patch dispersal.

Organismos de baja dispersión que se especializan en hábitats sucesionales transitorios pueden depender especialmente de la conectividad del hábitat para mantener su viabilidad poblacional. Analizamos la conectividad intrínseca teórica de paisajes sucesionales (i.e., la yuxtaposición natural de hábitats similares que permite la dispersión) como una función de geometría de parches combinada con la especificidad de hábitat del dispersante. Los especialistas que viven en paisajes mal conectados (cercanos a parches hexagonales) solo tienen una probabilidad de 26.5% de colonizar un nuevo sitio cuando su parche deja de ser adecuado. En contraste, los generalistas que viven en paisajes bien conectados virtualmente pueden siempre colonizar un nuevo sitio cuando necesario. De nuestra simulación, inferimos que, para algunos especialistas como la rara y endénuca kagartuha de Florida (Sceloporus woodi), el control antropogénico de la dinámica sucesional con fines comerciales puede reducir la conectividad intrínseca significativamente. La viabilidad poblacional de lagartijas puede entonces depender de la conectividad extrínseca proporcionada por corredores artificiales. Sin embargo, el uso de corredores no será una solución general al problema de la reducción antropogénica de la conectividad intrínseca hasta que se resuelvan algunos problemas claves de diseño logístico. Más aun, los esfuerzos para incrementar la conectividad intrínseca mediante la modificación de la geometría de parche pueden tener efectos colaterales indeseables y chocar con la preservación de bosques maduros. Investigaciones futuras deben enforcarse a desarrollar modelos de corredores espacialmente explícitos, a documentar niveles naturales de conectividad intrínseca, cuantificar la transformación antropogénica de la conectividad natural y en la descripción de mecanismos específos de dispersión entre parches.