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Abstract: Considerable attention has recently been focused on using levels of developmental instability among members of a population to detect environmental or genetic stresses on animals or plants. It is not yet clear, however, that high developmental instability in a sample of individuals always indicates environmental stress or poor genetic quality. We studied 13 fragmented populations of prairie phlox (  Phlox pilosa L.) to test the hypothesis that developmental instability should decrease with increasing population size—as expected if small populations suffer genetic problems associated with inbreeding or are exposed to more environmental stress than larger populations. We used two different measures of developmental instability, each calculated for two different traits: radial asymmetry of flowers (for petal width and petal length) and modular fluctuating asymmetry of leaves (  for leaf widths at two points along the leaf  ). There were weak but significant correlations among individuals for four of six pairwise combinations of these measures. Surprisingly, three of our four measures of developmental instability showed strong population size effects that were opposite to those expected: developmental instability increased with population size. We conclude that measures of developmental instability cannot be applied uncritically for biomonitoring without considerable knowledge of developmental mechanisms, natural history, and population biology of the species in question.

Resumen: Recientemente se ha enfocado una considerable cantidad de atención hacia el uso de niveles de inestabilidad de desarrollo entre miembros de una población para detectar estrés ambiental o genético en animales o plantas. Sin embargo, aún no es claro a qué niveles de inestabilidad alta una muestra de individuos indica estrés ambiental o calidad genética pobre. Estudiamos 13 poblaciones fragmentadas de Phlox pilosa L. para probar la hipótesis de que la inestabilidad del desarrollo debe disminuir con un incremento en el tamaño poblacional (tal como se espera si poblaciones pequeñas sufren problemas genéticos asociados con intracruza o están expuestos a más estrés ambiental que las poblaciones grandes). Utilizamos dos medidas diferentes de inestabilidad del desarrollo, cada una calculada para dos características diferentes: asimetría radial de flores (para anchura y longitud del pétalo) y fluctuación modular de la asimetría de hojas (para anchura de la hoja en dos puntos a lo largo de la hoja). Existen correlaciones débiles pero significativas entre individuos de cuatro de las seis combinaciones pareadas de estas mediciones. Sorpresivamente, tres de las cuatro medidas de inestabilidad del desarrollo mostraron efectos fuertes del tamaño poblacional que fueron contrarios a lo esperado: la inestabilidad del desarrollo incrementó con el tamaño poblacional. Concluímos que las medidas de inestabilidad del desarrollo no pueden ser aplicadas para el bio-monitoreo sin un conocimiento considerable de los mecanismos de desarrollo, la historia natural y la biología poblacional de la especie en cuestión.