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We evaluated the effects of perforation, or the creation of small gaps, within a mature, deciduous forest in southern Illinois (U.S.A.) on abundances of breeding birds. Openings of 0.02–0.4 ha were created by group and single-tree selection logging within a 2000-ha tract of forest. We used point counts to compare abundances of birds in uncut forest with those in similar adjacent forest compartments that were recently cut (1–5 years previously) and less recently cut (10–15 years earlier). Most species of forest birds were not significantly less common in logged tracts. Only Red-eyed Vireos (  Vireo olivaceus) and Ovenbirds ( Seiurus aurocapillus) were significantly more numerous in uncut forest, but the vireo responded negatively to cuts at sites on ridges only, not in ravines, whereas Ovenbird populations differed substantially among years. Blue Jays (Cyanocitta cristata), important nest predators, were significantly more abundant in cut than uncut forest, but brood parasitic Brown-headed Cowbirds (  Molothrus ater) showed no consistent differences. Populations of gap-dependent species such as Hooded Warbler (  Wilsonia citrina), Indigo Bunting (  Passerina cyanea), White-eyed Vireo (  Vireo griseus), and Carolina Wren (  Thryothorus ludovicianus) were dramatically larger in recently cut forest, with populations of most species reaching a peak 2–3 years after cutting. Between 5 and 10 years after cutting, nearly all gap-dependent species had returned to population levels comparable to those in uncut forest. Species dependent upon larger gaps, such as Yellow-breasted Chat (  Icteria virens), Blue-winged Warbler (  Vermivora pinus), and Prairie Warbler (  Dendroica discolor), were absent. We conclude that the first cutting cycle in selective logging had only a minor effect on the forest bird community composition and created a short-lived availability of habitat for gap species. In the southern Illinois landscape, selective logging appeared to add little to the existing effects of forest fragmentation. Effects of perforation may differ in more continuously forested landscapes, however, and may be influenced by total basal area of timber removed and by the length of the inter-cut interval.

Evaluamos los efectos de la perforación, o creación de pequeños espacios dentro de bosques maduros deciduos sobre la abundancia de aves reproductoras en el sur de Illinois (E.U.). Se crearon espacios de 0.02–0.4 ha por medio de tala selectiva de grupo o de árboles individuales dentro de un espacio de bosque de 2000 ha. Utilizamos puntos de conteo para comparar abundancias en bosques sin cortar contra bosques adyacentes en condiciones muy similares y que fueron cortados recientemente (1–5 años) o menos recientemente (10–15 años). La mayoría de las especies de aves del bosque no fueron significativamente menos comunes en áreas taladas. Unicamente el vireo ojirrojo (Vireo olivaceus) y el chipe suelero coronado (Seiurus aurocapillus) fueron significativamente más numerosos en bosques sin cortar, aunque el vireo respondió negativamente a sitios cortados únicamente en crestas pero no en los barrancos, mientras que las poblaciones del chipe suelero difirieron sustancialmente entre años. Los azulejos (Cyanocitta cristata), importantes depredadores de nidos, fueron significativamente más abundantes en bosques cortados, pero el parásito de nidos; el baquero cabecicafé (Molothrus ater) no mostró diferencias consistentes. Las poblaciones de especies dependientes de espacios abiertos como la curruca encapuchada (Wilsonia citrina), el Colorin azul (Passerina cyanea), el tordo ojiblanco (Vireo griseus) y el troglodita de Carolina (Thryothorus ludovicianus) fueron dramáticamente mayores en bosques recientemente talados, con poblaciones de la mayoría de las especies alcanzando un pico a 2–3 años después del corte. Entre 5 y 10 años después del corte, casi todas las especies dependientes de espacios abiertos habían retornado a niveles poblacionales comparables a aquellos en bosques sin cortar. Las especies dependientes de grandes espacios abiertos; por ejemplo, el chipe piquigrueso (Icteria virens), la curruca alas azules (Vermivora ponus) y la curruca de pradera (Dendroica discolor) estuvieron ausentes. Concluímos que el primer ciclo de cortes en tala selectiva ocasiona sólo efectos menores en la composición de la comunidad de aves del bosque y crea una viabilidad de hábitat de corto plazo para especies de espacios abiertos. En el paisaje del sur de Illinois, la tala selectiva aparentemente agrega poco a los efectos ya existentes causados por la fragmentación del bosque. Sin embargo, los efectos de la perforación pueden diferir en bosques con tala más continua y pueden ser influenciados por el área basal total de madera removida y por la longitud de los intervalos entre cortes.