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Abstract: We studied the effects of habitat fragmentation on four species of North American tanagers (  Piranga spp.) at 1107 study sites in 1995. Volunteer researchers used the standardized protocol of Project Tanager to select sites, census for breeding tanagers, and measure habitat and landscape features on a continental scale. In a principal components analysis, we used measures of forest patch size, distance to nearest other forest patches (isolation), percent forest cover and length of linear edge in a 1000-ha landscape, and elevation. Our results showed that three independent habitat gradients affected tanager occurence: (1) overall amount of fragmentation; (2) forest configuration (the amount of edge in a landscape); and (3) elevation. Multiple logistic regression indicated significant variation among the tanager species in how habitat gradients affected tanager occurrence, presence of parasitic Brown-headed Cowbirds (  Molothrus ater), and various nest predators. Scarlet, Western, and Summer Tanagers (  P. olivacea, P. ludoviciana, and P. rubra, respectively) responded similarly to the fragmentation gradient, with the probability of finding breeding tanagers dropping below 0.50 in highly fragmented sites. Response to the other habitat gradients was more variable, and effects on cowbirds and predators were usually opposite those of breeding tanagers (i.e., they were more common at highly fragmented sites). Response to habitat gradients also varied significantly among four regions within the range of Scarlet Tanagers. The strongest response to fragmentation, by breeding tanagers as well as by cowbirds and nest predators, was in the largely deforested Midwest and Atlantic Coast regions. In the heavily forested Northeast region, fragmentation had a significant but less severe effect on breeding tanagers. Effects were not significant in the Northern Forest region, where tanager abundance was low. Results of our continent-wide study suggest that (1) forest fragmentation can be described similarly across most regions of North America; (2) three widespread tanager species exhibit clear and similar negative responses to habitat fragmentation; (3) local sensitivity to fragmentation varies geographically and may be lower in regions with greater overall forest cover; and (4) results from single-species or local studies cannot be extrapolated to other species or regions. Conservation strategies to reverse the declines of forest bird populations will require knowledge of habitat requirements across the entire ranges of widespread species, as well as how demographic and landscape factors interact to create population sources and sinks.

Resumen: En 1995 estudiamos los efectos de la fragmentación del hábitat en cuatro especies de tángaras de Norteamérica (  Piranga spp.) en 1107 sitios. Investigadores voluntarios utilizaron el protocolo estandarizado del “Proyecto Tángara” para seleccionar sitios, censar tángaras reproductoras y evaluar características del hábitat y del paisaje en una escala continental. En un análisis de componentes principales utilizamos medidas del tamaño del fragmento del bosque, la distancia a fragmentos cercanos (aislamiento), el porcentaje de cobertura y la longitud del borde lineal en un paisaje de 1000 ha y la altitud. Los resultados indican que la ocurrencia de tángaras fue afectada por tres gradientes de hábitat independientes: (1) fragmentación total; (2) configuración del bosque; (3) altitud. La regresión logística múltiple indicó variación significativa en el efecto de los gradientes de hábitat sobre la ocurrencia de tángaras, la presencia de tordos parásitos (  Molothrus ater) y varios depredadores de nidos. Las tángaras rojinegra, aliblanca y roja (  P. olivacea, P. ludoviciana y P. rubra respectivamente) tuvieron respuestas similares al gradiente de fragmentación, la probabilidad de encontrar tángaras reproductoras en sitios muy fragmentados fue menor a 0.50. La respuesta a los demás gradientes de hábitat fue variable, los efectos de tordos y depredadores generalmente fueron opuestos a los de tángaras reproductoras (i.e., fueron más comunes en sitios muy fragmentados). La respuesta a los gradientes de hábitat también varió significativamente entre cuatro regiones dentro del rango de distribución de la tángara roja. La respuesta más fuerte de tángaras reproductoras y tordos y depredadores de nidos a la fragmentación ocurrió en las muy deforestadas regiones Medio Oeste y Costa del Atlántico. La fragmentación tuvo un efecto significativo, pero menos severo, sobre tángaras reproductoras en la boscosa región Noreste. Los efectos no fueron significativos en la región Norte, en donde la abundancia de tángaras fue baja. Los resultados de nuestro estudio continental sugieren que (1) la fragmentación de bosques puede describirse de manera similar en la mayoría de las regiones de Norteaméria; (2) tres especies de tángaras con amplia distribución presentan respuestas negativas evidentes y similares a la fragmentación del hábitat; (3) la sensibilidad local a la fragmentación varía geográficamente y puede ser menor en regiones con una mayor cobertura forestal general; (4) los resultados de estudios locales o en una especie no pueden ser extrapolados a otras regiones ni especies. Las estrategias de conservación enfocadas a revertir la declinación de poblaciones de aves en los bosques requieren del conocimiento de las necesidades de hábitat en todo el rango de especies con amplia distribución, así de cómo interactuan los factores demográficos y del paisaje para la creación de poblaciones fuente y vertedero.