SEARCH

SEARCH BY CITATION

Abstract: Subsistence hunting affects vast tracts of tropical wilderness that otherwise remain structurally unaltered, yet distinguishing hunted from nonhunted tropical forests presents a difficult problem because this diffuse form of resource extraction leaves few visible signs of its occurrence. I used a standardized series of line-transect censuses conducted over a 10-year period to examine the effects of subsistence game harvest on the structure of vertebrate communities in 25 Amazonian forest sites subjected to varying levels of hunting pressure. Crude vertebrate biomass, which was highly correlated with hunting pressure, gradually declined from nearly 1200 kg km−2 at nonhunted sites to less than 200 kg km−2 at heavily hunted sites. Hunting had a negative effect on the total biomass and relative abundance of vertebrate species in different size classes at these forest sites, but it did not affect their overall density. In particular, persistent hunting markedly reduced the density of large-bodied game species (>5 kg), which contributed a large proportion of the overall community biomass at nonhunted sites (65–78%) and lightly hunted sites (55–71%). Nutrient-rich floodplain forests contained a consistently greater game biomass than nutrient-poor unflooded forests, once I controlled for the effects of hunting pressure. Conservative estimates of game yields indicate that as many as 23.5 million game vertebrates, equivalent to 89,224 tons of bushmeat with a market value of US$190.7 million, are consumed each year by the rural population of Brazilian Amazonia, which illustrates the enormous socioeconomic value of game resources in the region. My cross-site comparison documents the staggering effect of subsistence hunters on tropical forest vertebrate communities and highlights the importance of considering forest types and forest productivity in game management programs.

Resumen: La cacería de subsistencia afecta amplias extensiones de los trópicos que permanecen estructuralmente inalterados. Sin embargo, distinguir bosques tropicales sujetos a cacería de aquellos bosques no sujetos a cacería representa un problema difícil porque esta forma difusa de extracción de recursos deja pocas señas visibles de su ocurrencia. Utilicé una serie estandarizada de censos en transectos por un período de diez años para examinar los efectos de la cacería de subsistencia sobre la estructura de comunidades de vertebrados en 25 sitios sujetos a distintos niveles de presión de cacería en la Amazonia. La biomasa de vertebrados, altamente correlacionada con la presión de cacería, declinó gradualmente desde 1200 kg km−2 en sitios sin cacería hasta 200 kg km−2 en sitios con cacería. La cacería tuvo un efecto negativo sobre la biomasa total y la abundancia relativa de especies de vertebrados en diferentes clases de tamaño en estos sitios, pero no afectó su densidad total. Particularmente, la cacería persistente marcadamente redujo la densidad de especies de tamaño grande (>5 kg), que contribuyeron una proporción significativa de la biomasa total de la comunidad en sitios sin cacería (65–78%) y sitios con poca cacería (55–71%). Los bosques inundables, ricos en nutrientes, consistentemente presentaban una mayor biomasa de especies cinegéticas que los bosques no inundables, pobres en nutrientes, una vez que controlé los efectos de la presión de cacería. Estimaciones conservadoras del rendimiento cinegético indican que alrededor de 23.5 millones de vertebrados, equivalentes a 89,224 toneladas de carne con un valor de US$190.7 millones, son consumidos cada año por la población rural de la Amazonia brasileña, lo cual ilustra el enorme valor socioeconómico de los recursos cinegéticos de la región. Mi comparación de sitios documenta el asombroso efecto de la cacería de subsistencia sobre las comunidades de vertebrados y resalta la importancia de considerar a los bosques y su productividad en programas de manejo cinegético.