Inherent Rarity in Community Restoration

Authors

  • Godfrey G. Maina,

    Corresponding author
    1. Department of Biological Sciences (M/C 066), University of Illinois at Chicago, 845 W. Taylor Street, Chicago, IL 60607–7060, U.S.A.
      email gmaina2@uic.edu
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  • Henry F. Howe

    1. Department of Biological Sciences (M/C 066), University of Illinois at Chicago, 845 W. Taylor Street, Chicago, IL 60607–7060, U.S.A.
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email gmaina2@uic.edu

Abstract

Abstract: We explore the implications of an often overlooked fact in community restoration: most species, in real or synthetic communities, are infrequent or rare, a phenomenon we call “inherent rarity.” Whether from long-term interactions of many factors affecting birth, death, and establishment within natural communities, or from short-term interactions of recently created communities, species abundance distributions are roughly lognormal or even more attenuated. The greater the predisturbance species diversity of remnants or the planting diversity of restorations, and the smaller the area of a habitat patch, the more likely a large proportion of species will exist in populations so small that they are acutely or chronically vulnerable to local extinction. We suggest that habitat fragmentation will inevitably favor plants and animals that are highly mobile, early successional species, including many exotic weeds among plants, or species that are historically organized as metapopulations that happen to be common enough to function as such. We further explore rationales for countering the effects of inherent rarity, including connectivity from buffers, corridors, and stepping stones, and dominance suppression from seasonally appropriate mowing, grazing, or fire.

Abstract

Resumen: Exploramos las implicaciones de un hecho que frecuentemente es pasado por alto en la restauración de comunidades: la mayoría de las especies, en comunidades reales o artificiales, son poco frecuentes o raras, un fenómeno que nosotros llamamos “rareza inherente”. Ya sea por interacciones a largo plazo de muchos factores que afectan el nacimiento, la muerte, y el establecimiento en comunidades naturales, o por interacciones a corto plazo de comunidades recientemente creadas, las distribuciones de la abundancia de especies son apenas normales e incluso atenuadas. Cuanto más grande sea la diversidad de especies antes de una perturbación en remanentes o la diversidad de plantaciones en restauraciones, y cuanto menor sea el área de un parche de hábitat, mayor es la posibilidad de que una proporción grande de especies pueda existir en poblaciones tan pequeñas que estas sean agudas o crónicamente vulnerables a una extinción local. Nosotros sugerimos que la fragmentación del hábitat favorecerá inevitablemente a plantas y animales altamente móviles, especies de etapas sucesionales tempranas, incluyendo, entre las plantas, a muchas hierbas exóticas, o especies que históricamente se organizan en metapoblaciones y que son lo suficientemente comunes como para poder funcionar como tales. Exploramos también los fundamentos para contrarrestar los efectos de la rareza inherente, incluyendo a la conectividad con zonas de amortiguamiento, corredores y escalones, y la supresión de especies dominantes mediante el segado, pastoreo o incendios estacionales adecuados.

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