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Abstract: Animal reintroductions and translocations are potentially important interventions to save species from extinction, but most are unsuccessful. Mortality due to predation is a principal cause of failure. Animals that have been isolated from predators, either throughout their lifetime or over evolutionary time, may no longer express appropriate antipredator behavior. For this reason, conservation biologists are beginning to include antipredator training in pre-release preparation procedures. We describe the evolutionary and ontogenetic circumstances under which antipredator behavior may degenerate or be lost, and we use principles from learning theory to predict which elements can be enhanced or recovered by training. The empirical literature demonstrates that training can improve antipredator skills, but the effectiveness of such interventions is influenced by a number of constraints. We predict that it will be easier to teach animals to cope with predators if they have experienced ontogenetic isolation than if they have undergone evolutionary isolation. Similarly, animals should learn more easily if they have been evolutionarily isolated from some rather than all predators. Training to a novel predator may be more successful if a species has effective responses to similar predators. In contrast, it may be difficult to teach proper avoidance behavior, or to introduce specialized predator-specific responses, if appropriate motor patterns are not already present. We conclude that pre-release training has the potential to enhance the expression of preexisting antipredator behavior. Potential training techniques involve classical conditioning procedures in which animals learn that model predators are predictors of aversive events. However, wildlife managers should be aware that problems, such as the emergence of inappropriate responses, may arise during such training.

Resumen: Las reintroducciones y el desplazamiento de animales son intervenciones potencialmente importantes para salvar especies de la extinción, pero la mayoría no son exitosas. La mortalidad causada por la depredación es una de las principales causas de los fracasos. Los animales que han sido aislados de sus depredadores, ya sea a lo largo de su vida o a lo largo de un tiempo evolutivo, podrían dejar de expresar las conductas adecuadas contra los depredadores. Por esta razón, los biólogos conservacionistas están iniciando la inclusión de entrenamientos contra depredadores en los procedimientos de preparación previa a las liberaciones. Describimos las circunstancias evolutivas y ontogénicas bajo las cuales la conducta contra los depredadores puede degenerar o ser perdida y usamos los principios de la teoría del aprendizaje para predecir que elementos pueden ser reforzados o recuperados mediante un entrenamiento. La literatura empírica demuestra que el entrenamiento puede reforzar las aptitudes anti-depredadores, pero la efectividad de estas intervenciones es influenciada por un número de restricciones. Nosotros predecimos que será mejor enseñar a los animales a lidiar con los depredadores si han experimentado un aislamiento ontogénico a que si los animales han pasado por un aislamiento evolutivo. Similarmente, los animales deberían aprender más fácilmente si han sido aislados evolutivamente de algunos pero no de todos los depredadores. El entrenamiento sobre un nuevo depredador sería más exitoso si una especie tiene respuestas efectivas contra depredadores similares. En contraste, puede ser difícil enseñar conductas adecuadas para evadir, o introducir respuestas especializadas específicas para un depredador, si los patrones motores adecuados no están presentes. Concluimos que el entrenamiento previo a las liberaciones tiene el potencial para mejorar la expresión de conductas anti-depredadoras preexistentes. Las técnicas potenciales de entrenamiento involucran procedimientos clásicos de acondicionamiento en ls cuales los animales aprenden que los modelos de los depredadores son pronósticos de eventos adversos. Los manejadores de vida silvestre deberán estar al tanto de problemas, como la potencial emergencia de respuestas inapropiadas durante estos entrenamientos.