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Abstract: According to some conservationists, large, pristine, uninhabited parks are the defining criterion of success in conserving tropical forests. They argue that human residents in tropical forests inevitably deplete populations of large animals through hunting, which triggers a chain reaction of ecological events that greatly diminish the conservation value of these forests. Hence, they believe that removal of people from tropical forests is an essential step in the creation of successful parks and in the conservation of nature in the tropics. This approach can lead to undesirable consequences, however. Forest residents—and rural people generally—are potent political actors in tropical forest regions and an essential component of the environmental political constituencies that are necessary for the long-term conservation of tropical forests. In Amazonia and elsewhere, rural people are defending far bigger areas of tropical forest from unfettered deforestation and logging than are parks, thereby conserving the ecological services provided by these forests and the majority of their component plant and animal species. Moreover, the data are too sparse to judge the effects of forest peoples on populations of large forest animals. The establishment of pristine, tropical forest parks is an important conservation goal, but the exclusive pursuit of this goal undermines the broader objectives of conservation when it identifies forest residents and other rural people as the enemies of nature.

Resumen: De acuerdo con algunos conservacionistas, los parques grandes, prístinos y deshabitados son los criterios que definen el éxito de la conservación de bosques tropicales. Ellos han argumentado que los residentes humanos en los bosques tropicales reducen inevitablemente las poblaciones de animales grandes mediante la caza, lo cual inicia una reacción en cadena de eventos ecológicos que disminuyen en gran medida el valor de conservación de estos bosques. Por lo tanto, ellos creen que la remoción de las personas de los bosques tropicales es un paso esencial para la creación de parques exitosos y para la conservación de la naturaleza en los trópicos. Sin embargo, esta estrategia puede conducir a consecuencias no deseadas. Los residentes de bosques—y los pobladores rurales en general—son actores políticos potenciales en las regiones tropicales y son un componente esencial del electorado para las políticas ambientales que son necesarias para una conservación de los bosques tropicales a largo plazo. En la Amazonia y en cualquier parte, los pobladores rurales se están defendiendo de la deforestación sin restricciones y de la tala de áreas de bosque tropical más grandes que los parques, consecuentemente, conservando los servicios ecológicos proporcionados por estos bosques y la mayoría de sus especies de plantas y animales que los componen. Además, los datos son obsoletos como para juzgar los efectos de los pobladores del bosque sobre las poblaciones de animales grandes. El establecimiento de parques forestales prístinos es una meta importante de la conservación, pero la búsqueda exclusiva de esta meta menoscaba los objetivos más amplios de la conservación cuando se identifican a los residentes del bosque y a otros pobladores rurales como enemigos de la naturaleza.