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Abstract: The giant panda (Ailuropoda melanoleuca) is among the more familiar symbols of species conservation. The protection of giant panda populations has been aided recently by the establishment of more and better-managed reserves in existing panda habitat located in six mountain ranges in western China. These remaining populations are becoming increasingly isolated from one another, however, leading to the concern that historic patterns of gene flow will be disrupted and that reduced population sizes will lead to diminished genetic variability. We analyzed four categories of molecular genetic markers (mtDNA restriction-fragment-length polymorphisms [RFLP], mtDNA control region sequences, nuclear multilocus DNA fingerprints, and microsatellite size variation) in giant pandas from three mountain populations (Qionglai, Minshan, and Qinling) to assess current levels of genetic diversity and to detect evidence of historic population subdivisions. The three populations had moderate levels of genetic diversity compared with similarly studied carnivores for all four gene measures, with a slight but consistent reduction in variability apparent in the smaller Qinling population. That population also showed significant differentiation consistent with its isolation since historic times. From a strictly genetic perspective, the giant panda species and the three populations look promising insofar as they have retained a large amount of genetic diversity in each population, although evidence of recent population reduction—likely from habitat loss—is apparent. Ecological management to increase habitat, population expansion, and gene flow would seem an effective strategy to stabilize the decline of this endangered species.

Resumen: El panda gigante (Ailuropoda melanoleuca) es uno de los símbolos más familiares de la conservación de especies. La protección de poblaciones de panda gigante ha sido asistida recientemente con el establecimiento de más reservas mejor administradas en los hábitats existentes en seis cadenas montañosas en el occidente de China. Sin embargo, estas poblaciones restantes se están aislando cada vez más, con ello crece la preocupación de que el flujo histórico de genes se alterará y que los reducidos tamaños poblacionales conducirán a una variabilidad genética disminuida. Analizamos cuatro categorías de marcadores genéticos moleculares (  polimorfismos de restricción de longitud de fragmentos ( PRLF ) de mtDNA, secuencias de control de regiones de mtDNA, huellas de DNA nuclear multilocus y variación del tamaño de microsatélites) en pandas gigantes de poblaciones en tres cadenas montañosas (Qionglai, Minshan y Qinling ) para evaluar los niveles de diversidad genética y para detectar la evidencia de subdivisiones de poblaciones históricas. Las tres poblaciones tuvieron niveles moderados de diversidad genética comparada con la de carnívoros estudiados similarmente para las cuatro medidas genéticas, con una ligera pero consistente reducción de variabilidad aparente en la población más pequeña de Qinling. Esa población también mostró diferenciación significativa consistente con su aislamiento desde tiempos históricos. Desde una perspectiva estrictamente genética, la especie de panda gigante y las tres poblaciones parecen seguras hasta ahora ya que han retenido una gran diversidad genética en cada población, aunque la evidencia de la reducción poblacional reciente, por pérdida de hábitat, es notable. Así, el manejo ecológico para incrementar el hábitat, la expansión de la población y el flujo de genes parecería una estrategia efectiva para estabilizar la declinación de esta especie en peligro de extinción.