Misdirections in Conservation Biology

Authors


Current address: Conservation International, 1919 M Street, NW, Suite 600, Washington, D.C., 20036, U.S.A., email nigelasquith@yahoo.com

Abstract

Abstract: The hypothesis that conservation biology is proceeding along two separate trajectories (Caughley 1994) has provoked extensive discussion. Caughley's dichotomy, a “small-population” paradigm versus a “declining-population” paradigm, has recently been exemplified in discussion of management strategies for conservation of the Javan gibbon (  Hylobates moloch). Recommendations from extensive fieldwork focused on reducing the major known threat to the species—habitat destruction—and proposed a strategy of forest management and protection. A population and habitat viability analysis focused on an entirely different issue—low genetic diversity—and proposed a program of single-species genetic management. It is not surprising that geneticists see inbreeding as a major conservation problem, and it is not unusual that ecologists focus on how ecology relates to conservation. A problem results when managers assume that addressing only one or the other of these factors is the appropriate conservation action. Conservation biologists must learn to thoroughly analyze every conservation problem before trying to solve it. We must actively involve experts from all fields in forming and reviewing conservation strategies. If only captive breeding specialists or ecologists are invited to address a problem, then the techniques employed to solve it will be irrevocably biased. We do not all see the world in the same way, even within the relatively small field of conservation. To achieve effective conservation action, we must learn to balance and capitalize on our different perspectives.

Abstract

Resumen: La hipótesis que propone que la conservacion biológica esta siguiendo dos trayectorias separadas (Caughley 1994) ha provocado discusiones extensas. La dicotomía de Caughley; el paradigma de “población pequeña” contra el paradigma de “población en declive” ha sido ejemplificado recientemente en las discusiones sobre estrategias de manejo para la conservación del gibbon de Java (    Hylobates moloch). Las recomendaciones hechas a partir de trabajo de campo extensivo se han enfocado en reducir las amenazas más importantes conocidas para la especie—destrucción del hábitat—y han propuesto una estrategia de manejo y protección del bosque. Un análisis de viabilidad poblacional y del hábitat se ha enfocado en un asunto completamente diferente—la baja diversidad genética—y ha propuesto un programa de manejo genético de especies individuales. No es una sorpresa que los genéticos ven a la intracruza como un problema mayor de la conservación y no es raro que los ecologistas se enfoquen en estudiar como la ecología se relaciona con la conservación. Un problema surge cuando los manejadores asumen que dedicarse a solo uno de estos factores es la acción adecuada de conservación. Los biólogos conservacionistas deben aprender a analizar cuidadosamente cada problema de conservación antes de intentar resolverlo. Debemos involucrar activamente a expertos de todos los campos para formar (y revisar estrictamente) estrategias de conservación. Si solo se invita a especialistas en reproducción en cautiverio y ecólogos para atender un problema, entonces, las técnicas empleadas para resolverlo estarán irremediablemente sesgadas. No todos vemos al mundo de la misma manera—aún dentro del relativamente pequeño campo de la conservación. Para realizar acciones efectivas de conservación debemos aprender a balancear y capitalizar nuestras diferentes perspectivas.

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