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Abstract: Since the 1950s, meadowbird populations have been under increasing threat from radical changes in farming practices. We studied the possibilities for conserving meadowbirds on modern, intensive dairy farms in the Netherlands. Here, the conventional strategy for the conservation of meadowbirds is to restrict farming intensity and compensate farmers for their production losses. To increase the breeding success of meadowbirds, however, dairy farmers can fine-tune farming practices to yearly and local circumstances. Because this fine-tuning is difficult to enforce by legislation, we propose that farmers be paid for clutches bred on their land. Thus, farmers are paid for what they produce, but not restricted in their farming practices. The results of the first small-scale experiments, in which breeding success was compared between farms where farmers were paid for meadowbird clutches and farms where farmers were not paid, are encouraging. Breeding success of meadowbirds was significantly higher where farmers were paid than where they were not ( breeding success of Lapwing [  Vanellus vanellus]: 64.7% on paid farms, 48.2% on unpaid farms; Black-tailed Godwit [  Limosa limosa]: 63.1% paid, 39.3% unpaid). The effects on meadowbird populations could not yet be detected. The per-clutch payment system is less expensive than compensation for income losses: paying for clutches costs 40 Euro per clutch, whereas compensating for income losses costs 100–400 Euro per clutch (1 Euro is approximately equal to 1 U.S. dollar). Farmers are enthusiastic, and the system encourages cooperation between farmers and nature conservationists.

Resumen: Desde 1950, las poblaciones de aves de pradera han estado amenazadas por cambios radicales en las prácticas agrícolas. Estudiamos las posibilidades de conservar las aves de pradera en las granjas lecheras modernas e intensivas en Holanda. Aquí, la estrategia convencional para la conservación de aves de pradera consiste en restringir la intensidad productiva y compensar las pérdidas a los granjeros. Sin embargo, para incrementar el éxito reproductivo de las aves de pradera los granjeros pueden ajustar sus actividades productivas a las circunstancias anuales y locales. Debido a que es difícil que los ajustes sean de observancia forzosa proponemos que se pague a los granjeros el número de nidadas producidas en sus terrenos. Así, a los granjeros se les paga lo que producen y no se les restringen sus prácticas productivas. Los resultados de estos experimentos a pequeña escala, en los que el éxito reproductivo fue estudiado en granjas a cuyos dueños se les pagaron las nidadas en comparación con granjas sin pago, son alentadores. El éxito reproductivo de las aves fue significativamente mayor en las granjas cuyos dueños recibieron pago que en donde no lo hubo (éxito reproductivo de Vanellus vanellus 64.7% en granjas pagadas, 48.2% en granjas sin pago; Limosa limosa 63.1% en granjas pagadas, 39.3% en granjas sin pago). No se pudieron detectar efectos sobre las poblaciones de aves de pradera. El sistema es menos costoso que la conservación basada en la compensación de pérdidas en la producción. El pago de nidadas tiene un costo de 40 Euro por nidada, mientras que la compensación de pérdidas tiene un costo de 100 – 400 Euro por nidada (1 Euro equivale aproximadamente a 1 dólar U.S.). Los granjeros están entusiasmados y el sistema promueve la cooperación entre granjeros y conservacionistas.