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Abstract: The Tierras Bajas is an area of 20,000 km 2 of lowland deciduous forest in eastern Santa Cruz, Bolivia, that has undergone rapid change during the past two decades. As part of the largest remaining area of intact deciduous tropical forest in the world, it has been nominated a priority area for conservation by several environmental organizations. We quantified the spatial and temporal patterns of deforestation in the area by digital processing of high-resolution satellite imagery from 1975 through 1998. The estimated rate of deforestation was among the highest in the world for such a limited area, ranging from 160 km 2/year in the early1980s to almost 1200 km 2/year in the late 1990s. Although most deforestation up to 1984 was in Bolivian peasant and Mennonite colonies, most deforestation after 1984 was in non-Mennonite industrial soybean farms. The level of fragmentation of uncut forest, caused by the spatial patterns of deforestation, also differed among these broad land-use types. Deforestation in planned and spontaneous peasant colonies was complex in shape, forming relatively large areas of edge-affected forest, whereas that in Mennonite and other industrial farms was in large, rectangular increments, creating relatively less edge. But the distribution of these farms and the practice of initially clearing around the peripheries of properties resulted in the isolation of large areas of forest. In 1998 four-fifths of the remaining forest were either within 1 km of a clearance edge or in isolated fragments of <50 km2. Compared with deforested areas, the areas of isolated and edge-affected forest were disproportionately large during the early stages of frontier colonization. These results imply that if the fragmentation effects of deforestation are to be minimized, conservation planning must occur at the earliest stages of frontier development.

Resumen: Tierras Bajas es un área de 20,000 km 2 de bosque deciduo de bajío localizada al este de Santa Cruz, Bolivia y que ha sufrido cambios rápidos durante las últimas dos decadas. Como parte del área remanente de bosque tropical deciduo en el mundo, ha sido nominada por diversas organizaciones ambientalistas como un área prioritaria para conservación. Cuantificamos los patrones espaciales y temporales de deforestación en el área mediante el procesamiento digital de imágenes de satélite de alta resolución de 1975 a 1998. La tasa estimada de deforestación se ubicó entre las más altas del mundo para un área tan limitada, con un rango entre los 160 km 2 por año al inicio de los 1980s y casi 1200 km 2 por año al final de los 1990s. Aunque la mayoría de la deforestación previa a 1984 ocurrió en colonias de campesinos bolivianos y menonitas, la mayoría de la deforestación posterior a 1984 ocurrió en tierras de cultivo industriales de soja que pertenecen a los menonitas. El nivel de fragmentación del bosque sin cortar causado por los patrones espaciales de deforestación también difirió entre estos tipos de uso de suelo generales. La deforestación en colonias de campesinos planeadas y espontáneas fue compleja en forma, creando áreas relativamente grandes de bosque afectado por los bordes, mientras que en las tierras de cultivo menonitas y en las otras tierras de cultivo industriales se dió en incrementos grandes, rectangulares, creando relativamente menos bordes. Sin embargo, la distribución de estas tierras de cultivo y la práctica de tala total alrededor de las periferias de las propiedades resultó en el aislamiento de áreas grandes de bosque. En 1998, cuatro quintos del bosque remanente se encontraba entre 1 km de un borde de tala total o en fragmentos aislados de <50 km2. Comparadas con las áreas deforestadas, las áreas de bosque aislado o afectadas por bordes fueron desproporcionadamente grandes durante los estadios tempranos de colonización de fronteras. Estos resultados implican que si los efectos de la fragmentación van a ser minimizados, los planes de conservación deberán ocurrir en los estadiós de desarrollo temprano de fronteras.