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The Late Prehistoric–Early Historic Game Sink in the Northwestern United States

Authors


*email lymanr@missouri.edu

Abstract

Abstract: Historical data provide valuable information on ecosystem structure, function, and processes. The number of big game killed by the Corps of Discovery in 1805–1806 and recorded by Lewis and Clark suggests that ungulates were abundant in central and eastern Montana and rare in western Montana, central Idaho, and southeastern Washington during the early nineteenth century. Paleoecologists Paul Martin and Chris Szuter conclude that this difference was a function of human predation. They support their conclusion that ungulates would have been abundant in southeastern Washington had humans not hunted them by arguing that the nineteenth-century livestock industry was successful without supplemental feeding. The livestock industry was, however, not consistently successful until artificial feeding was initiated. Archaeological data from eastern Washington indicate that ungulates have been taken by human hunters more frequently than small-mammal prey throughout the last 10,000 years and that ungulates decreased relative to small mammals coincident with changes in climate. Bison ( Bison bison) and elk (Cervus canadensis) were present in eastern Washington throughout the Holocene, but bison were abundant there only during a cooler and moister period; elk have been abundant only in the twentieth century, subsequent to transplants and the extermination of predators. Geographic variation in the abundance of bison across Montana, Idaho, and eastern Washington has been influenced by human predation but has also been influenced by biogeographic history, habitat differences, and climatic change.

Abstract

Resumen: Los datos históricos proveen información valiosa sobre las estructuras de los ecosistemas, sus funciones y procesos. El número de animales de caza grandes que fueron sacrificados por las tropas de descubrimiento en 1805-1806 y registradas por Lewis y Clark sugieren que los ungulados eran abundantes en Montana central y oriental y raros en Montana occidental, Idaho central y el sudeste de Washington durante los inicios del siglo diecinueve. Los paleontólogos Paul Martin y Chris Szuter concluyen que esta diferencia fue causada por la depredación humana. Ellos apoyan su conclusión de que los ungulados podrían haber sido abundantes en el sudeste de Washington si los humanos no los hubieran cazado argumentando que la industria de la ganadería del siglo diecinueve exitosa sin alimento suplementario. Sin embargo, la industria de la ganadería no fue consistentemente exitosa hasta que se inició la alimentación artificial. Los datos arqueológicos de Washington oriental indican que los ungulados fueron eliminados por los cazadores humanos mas frecuentemente que las presas pequeñas de mamíferos a lo largo de los últimos 10,000 años y que la disminución de ungulados, relativa a la de mamíferos pequeños coincidió con cambios en el clima. El bisonte (Bison bison) y el alce (Cervus canadiensis) estuvieron presentes en Washington oriental a lo largo del Holoceno, pero los bisontes fueron abundantes solo durante un periodo mas frío y húmedo; los alces habían sido abundantes solo en el siglo veinte subsecuente a los transplantes y a la exterminación de los depredadores. La variación en la abundancia de alces a lo largo de Montana, Idaho y el oriente de Washington estuvo influenciada por la depredación humana, pero también por la historia biogeográfica, las diferencias en hábitat y el cambio climático.

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