SEARCH

SEARCH BY CITATION

Abstract: Myanmar is among the most biologically diverse countries in mainland Southeast Asia. In contrast to its neighbors, large areas of Myanmar's forest cover remain intact, providing a unique opportunity to conserve biodiversity within protected areas. High levels of deforestation, unrestricted hunting, and destructive agricultural practices have resulted in significant wildlife declines and rapid loss of natural habitats. We analyzed the status of 20 of the 31 officially gazetted protected areas in Myanmar within a framework that classified activities incompatible with protected-area status into two broad categories, small and large scale. Small-scale incompatibilities driven by economic necessity and lack of alternatives for local populations within and adjacent to protected areas occurred more frequently than large-scale incompatibilities driven by larger economic interests. Extraction of nontimber forest products was reported in 85% of the protected areas and ranked highest among the 15 identified incompatibilities. Grazing, hunting, fuelwood extraction, and permanent settlements occurred in more than 50% of the parks surveyed. Forty percent of the protected areas had some infrastructure for reserve management (with significant gaps) but insufficient on-site personnel to adequately perform management activities. Thirty-five percent had approximately half their staff trained in basic field techniques, and 60% had a planning document that was yet to be implemented. Older protected areas were affected by a greater number of incompatibilities than recently established protected areas. Major recommendations include the critical need to address the issue of hunting; involving local communities in the management of protected areas and buffer zones; building the technical capacity of protected-area staff; implementing a comprehensive land-use plan focused on stabilizing land use; and amending existing wildlife laws to fulfill international treaty obligations.

Resumen: Mynamar es uno de los países con mayor diversidad biológica en el sureste de Asia continental. En contraste con sus vecinos, extensas áreas de la cubierta forestal de Mynamar permanecen intactas, proporcionando una oportunidad única para conservar la biodiversidad en áreas protegidas. Altos niveles de deforestación, cacería sin restricción y prácticas agrícolas destructivas han ocasionado declinaciones significativas de vida silvestre y la rápida pérdida de hábitats naturales. Analizamos el estatus de 20 de las 31 áreas protegidas decretadas oficialmente en Mynamar en un marco que clasificó actividades incompatibles con el estatus de área protegida en dos grandes categorías (escala pequeña vs. grande). Incompatibilidades de pequeña escala causadas por la necesidad económica y la falta de alternativas para las poblaciones locales ocurrieron más frecuentemente que incompatibilidades de gran escala derivadas de intereses económicos mayores. La extracción de productos forestales no maderables se registró en 85% de las áreas protegidas y fue la mayor de 15 incompatibilidades identificadas. Pastoreo, cacería, extracción de leña y asentamientos permanentes ocurrieron en más del 50% de los parques analizados. Cuarenta porciento de las áreas protegidas tenía alguna infraestructura para el manejo de la reserva ( pero con vacíos significativos) e insuficiente personal para desarrollar las actividades de manejo adecuadamente. En treinta y cinco porciento de los parques, aproximadamente la mitad de su personal estaba capacitado en técnicas de campo básicas y 60% aún no instrumentaba un documento de planificación. Las áreas protegidas más antiguas fueron afectadas por un mayor número de incompatibilidades que las establecidas recientemente. Las recomendaciones más importantes incluyen: la necesidad crítica de atender el asunto de la cacería; de involucrar a comunidades locales en el manejo de áreas protegidas y de zonas de amortiguamiento; de incrementar la capacidad técnica del personal a cargo de las áreas protegidas; de instrumentar de un plan integral de uso de suelo enfocado a estabilizar sue uso y reformar las leyes de vida silvestre existentes para cumplir con las obligaciones de tratados internacionales.