SEARCH

SEARCH BY CITATION

Abstract: We conducted a systematic conservation assessment of the 10.8-million-ha Greater Yellowstone Ecosystem (GYE), integrating three basic approaches to conservation planning: protecting special elements, representing environmental variation, and securing habitat for focal species (grizzly bear [   Ursus arctos], wolf [Canis lupus], and wolverine [Gulo gulo]). Existing protected areas encompass 27% of the GYE but fail to capture many biological hotspots of the region or to represent all natural communities. Using a simulated annealing site-selection algorithm, combined with biological and environmental data based on a geographic information system and static ( habitat suitability) and dynamic (  population viability) modeling of focal species, we identified unprotected sites within the GYE that are biologically irreplaceable and vulnerable to degradation. Irreplaceability scores were assigned to 43 megasites (aggregations of planning units) on the basis of nine criteria corresponding to quantitative conservation goals. Expert opinion supplemented quantitative data in determining vulnerability scores. If all megasites were protected, the reserved area of the GYE would expand by 43% (to 70%) and increase protection of known occurrences of highly imperiled species by 71% (to 100%) and of all special elements by 62% (to 92%). These new reserves would also significantly increase representation of environmental variation and capture critical areas for focal species. The greatest gains would be achieved by protecting megasites scoring highest in irreplaceability and vulnerability. Protection of 15 high-priority megasites would expand reserved area by 22% and increase the overall achievement of goals by 30%. Protection of highly imperiled species and representation of geoclimatic classes would increase by 46% and 49%, respectively. Although conservation action must be somewhat opportunistic, our method aids decision-making by identifying areas that will contribute the most to explicit conservation goals.

Resumen: Realizamos una evaluación sistemática de conservación de las 10.8 millones de Ha del Ecosistema Mayor de Yellowstone (GYE), empleando las tres rutas de protección de los elementos especiales, la representación de la variación ambiental y asegurando hábitat para especies focales (el oso grizzli [   Ursus arctos], el lobo [Canis lupus], y el carcayú glotón [Gulo gulo]). Las áreas protegidas abarcan 27% del GYE pero no logran capturar muchas áreas prioritarias para la conservación de la región ni representar a todas las comunidades naturales. Usando un algoritmo simulado de selección de sitio, combinado con datos biológicos y ambientales basados en GIS y empleando el modelado estático (aptitud del hábitat) y dinámico (viabilidad poblacional) de especies focales, identificamos sitios desprotegidos dentro del GYE que son biológicamente irreemplazabilidad y vulnerables a la degradación. Se asignaron puntajes de irreemplazabilidad a 43 megasitios (agregaciones de unidades de planeación) en base a nueve criterios correspondientes a las metas cuantitativas de conservación. Si todos los megasitios fueran protegidos, el área reserva del GYE se expandiría en un 43% (a 70%) e incrementaría la protección de ocurrencias conocidas de especies altamente en peligro en un 62% (a 92%). Estas nuevas reservas también incrementarían significativamente la representación de la variación ambiental y capturarían áreas críticas para especies focales. Las mayores ganancias se obtendrían mediante la protección de megasitios con los puntajes más altos de irreemplazabilidad y vulnerabilidad. La protección de 15 megasitios altamente prioritarios expandiría el área de reserva en un 22% e incrementaría el éxito general de las metas en un 30%. La protección de especies altamente en peligro y la representación de clases geoclimáticas podría incrementar en un 46% y un 49% respectivamente. A pesar de que la acción de conservación debe ser de alguna manera oportunista, nuestro método ayuda a la toma de decisiones al identificar áreas que contribuirán más a explicar las metas de conservación.