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Abstract: Knowledge of the population biology of invading species will often be necessary to develop effective management procedures and policies. But because invaders can have unexpected indirect effects in food webs, invasion ecologists need to integrate processes at the population level and other ecological levels. I describe a series of coordinated studies in New Zealand streams that address the effect of an exotic fish on individual behavior, population, community, and ecosystem patterns. Such case studies are important as an aid to the formulation of policy about invasions that are especially likely to become problematic. At the individual level, grazing invertebrates showed changes in behavior as a result of the introduction of brown trout ( Salmo trutta), a predator that exerts a very different selection pressure than do native fish. At the population level, trout have replaced nonmigratory galaxiid fish in some streams but not others, and have affected the distributions of crayfish and other large invertebrates. At the community level, trout have suppressed grazing pressure from invertebrates and are thus responsible for enhancing algal biomass and changing algal species composition. Finally, at the ecosystem level, essentially all annual production of invertebrates is consumed by trout ( but not by galaxiids), and algal primary productivity is six times higher in a trout stream. This leads, in turn, to an increased flux of nutrients from the water to the benthic community. The trout invasion has led to strong top-down control of community structure and ecosystem functioning via its effects on individual behavior and population distribution and abundance. Particular physiological, behavioral, and demographic traits of invaders can lead to profound ecosystem consequences that managers need to take into account.

Resumen: Para desarrollar procedimientos y políticas de manejo efectivos a menudo será necesario conocer la biología de la población de especies invasoras. Sin embargo, debido a que los invasores pueden tener efectos indirectos inesperados en las redes alimenticias, ecólogos de invasión necesitan integrar procesos en la población y otros niveles ecológicos. Describo una serie de estudios coordinados en arroyos de Nueva Zelanda que enfocan el impacto de un pez exótico sobre los patrones de comportamiento individual, de la población, la comunidad y el ecosistema. Tales estudios de caso son importantes como un auxiliar para la formulación de políticas sobre invasiones que pueden ser especialmente problemáticas. Al nivel individual, los invertebrados que pastorean mostraron cambios de conducta como resultado de la introducción de la trucha café ( Salmo trutta), un depredador que ejerce una presión de selección muy diferente a la de los peces nativos. En el nivel de población, las truchas han reemplazado a peces galaxídos no migratorios en algunos arroyos pero no en otros y han afectado las distribuciones de cangrejos de río y otros invertebrados mayores. Al nivel de comunidad, las truchas han suprimido la presión de pastoreo por invertebrados y por lo tanto son responsables del incremento de la biomasa de algas y del cambio en la composición de especies de algas. Finalmente, a nivel de ecosistema, la producción anual de invertebrados esencialmente es consumida por las truchas ( pero no por galaxídos), y la productividad primaria de algas es seis veces mayor en arroyos con truchas. A su vez, esto conduce a incrementos en el flujo de nutrientes del agua hacia la comunidad béntica. La invasión de truchas ha conducido a un fuerte control de arriba hacia abajo de la estructura de la comunidad y del funcionamiento del ecosistema por medio de sus efectos sobre la conducta individual y la distribución y abundancia de la población. Las características fisiológicas, de conducta y demográficas particulares de los invasores pueden llevar a consecuencias profundas en los ecosistemas que los administradores necesitan tomar en consideración.