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Abstract

Objectives

Prolonged admit wait times in the emergency department (ED) for patients who require hospitalization lead to increased boarding time in the ED, a significant cause of ED congestion. This is associated with decreased quality of care, higher morbidity and mortality, decreased patient satisfaction, increased costs for care, ambulance diversion, higher numbers of patients who leave without being seen (LWBS), and delayed care with longer lengths of stay (LOS) for other ED patients. The objective was to assess the effect of a leadership-based program to expedite hospital admissions from the ED.

Methods

This before-and-after observational study was undertaken from 2006 through 2011 at one community hospital ED. A team of ED and hospital leaders implemented a program to reduce admit wait times, using a computerized hospital-wide tracking system to monitor inpatient and ED bed status. The team collaboratively and consistently moved ED patients to their inpatient beds within an established goal of 60 minutes after an admission decision was reached. Top leadership actively intervened in real time by contacting staff whenever delays occurred to expedite immediate solutions to achieve the 60-minute goal. The primary outcome measures were the percentage of ED patients who were admitted to inpatient beds within 60 minutes from the time the beds were requested and ED boarding time. LOS, patient satisfaction, LWBS rate, and ambulance diversion hours were also measured.

Results

After ED census, hospital admission rates, and ED bed capacity were controlled for using a multivariable linear regression analysis, the admit wait time reduction program contributed to an increase in patients being admitted to the hospital within 60 minutes by 16 percentage points (95% confidence intervals [CI] = 10 to 22 points; p < 0.0001) and a decrease in boarding time per admission of 46 minutes (95% CI = 63 to 82 minutes; p < 0.0001). LOS decreased for admitted patients by 79 minutes (95% CI = 55 to 104 minutes; p < 0.0001), for discharged patients by 17 minutes (95% CI = 12 to 23 minutes; p < 0.0001), and for all patients by 34 minutes (95% CI = 25 to 43 minutes; p < 0.0001). Patient satisfaction increased 4.9 percentage points (95% CI = 3.8 to 6.0 points; p < 0.0001). LWBS patients decreased 0.9 percentage points (95% CI = 0.6 to 1.2 points; p < 0.0001) and monthly ambulance diversion decreased 8.2 hours (95% CI = 4.6 to 11.8 hours; p < 0.0001).

Conclusions

A leadership-based program to reduce admit wait times and boarding times was associated with a significant increase in the percentage of patients admitted to the hospital within 60 minutes and a significant decrease in boarding time. Also associated with the program were decreased ED LOS, LWBS rate, and ambulance diversion, as well as increased patient satisfaction.

Resumen

Objetivos

Los tiempos de espera de ingreso prolongados en el servicio de urgencias (SU) para pacientes que requieren hospitalización conducen a un aumento del tiempo pendiente cama en el SU, una causa significativa de saturación en el SU. Esto se asocia con una disminución de la calidad de la atención, mayor morbilidad y mortalidad, menor satisfacción del paciente, incremento en los costes de la atención, desvío de ambulancias, mayor número de pacientes que se van de alta sin ser atendidos y retraso en la atención, con tiempos de estancia más prolongados para otros pacientes del SU. El objetivo fue valorar el efecto de un programa de liderazgo para acelerar los ingresos hospitalarios desde el SU.

Metodología

Estudio observacional de antes y después que se llevó a cabo entre en un SU de un hospital comunitario entre 2006 y 2011. Un equipo líderes del SU y del hospital implementaron un programa para reducir los tiempos de espera de ingreso. Usaron un sistema computarizado de amplio seguimiento hospitalario para monitorizar el estado de camas del SU y del paciente ingresado. El equipo trasladó de forma colaborativa y consistente a los pacientes del SU a sus camas de ingreso dentro del objetivo establecido de 60 minutos tras realizar la toma de decisión de ingreso. La dirección intervino activamente a tiempo real contactando con el personal cuando ocurrieron retrasos con el fin de acelerar soluciones inmediatas y alcanzar el objetivo de los 60 minutos. Las medidas de resultado principales fueron el porcentaje de pacientes del SU que ingresaron en una cama hospitalaria en los primeros 60 minutos desde el momento en que la cama fue solicitada, y los tiempos pendientes de cama del SU. Se cuantificaron también el tiempo de estancia, la satisfacción del paciente, el porcentaje de pacientes que se fue de alta sin ser atendido y las horas con activación del desvío de ambulancias.

Resultados

Tras ajustar mediante analisis de regresión lineal multivariante por el censo del SU, los porcentajes de ingreso hospitalario y la capacidad de camas del SU, el programa de reducción del tiempo de espera de ingreso contribuyó a un incremento de pacientes que ingresaron en el hospital en los primeros 60 minutos en 16 puntos de porcentaje (intervalo de confianza [IC] 95% = 10 a 22 puntos; p < 0,0001) y a un descenso de los tiempos de hospitalización por ingreso de 46 minutos (IC 95% = 63 a 82 minutos; p < 0,0001). Los tiempos de estancia disminuyeron en 79 minutos (IC 95% = 55 a 104 minutos; p < 0,0001) para los pacientes ingresados, en 17 minutos (IC 95% = 12 a 23 minutos; p < 0,0001) para los pacientes dados de alta y en 34 minutos (IC 95% = 25 a 43 minutos; p < 0,0001) para todos los pacientes en conjunto. La satisfacción del paciente se incrementó 4,9 puntos de porcentaje (IC 95% = 3,0% a 6,0; p < 0,0001). Los pacientes que se fueron de alta sin ser atendidos disminuyeron 0,9 puntos de porcentaje (IC 95% = 0,6 a 1,2; p < 0,0001) y hubo un descenso de 8,2 horas (IC 95% = 4,6 a 11,8 horas; p < 0,0001) en el tiempo mensual en el que estuvo activado el desvío de ambulancias.

Conclusiones

Un programa de liderazgo para reducir los tiempos de espera de ingreso y los tiempos pendientes de cama resultó en un incremento significativo en el porcentaje de pacientes ingresados en el hospital en los primeros 60 minutos y en un descenso significativo en el tiempo pendiente de cama. Los beneficios adicionales incluyeron un descenso en el tiempo de estancia en el SU, en el porcentaje de pacientes que se van de alta sin ser atendidos y en el tiempo en el que estuvo activado el desvío de ambulancias, con un incremento en la satisfacción del paciente.