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Keywords:

  • anadromous species;
  • critical habitat;
  • environmental assessment;
  • imperiled species;
  • interagency consultation;
  • ocean acidification;
  • recovery plan;
  • uncertainty;
  • acidificación oceánica;
  • consulta interagencias;
  • especies anádromas;
  • especies en peligro;
  • estudios ambientales;
  • hábitat crítico;
  • incertidumbre;
  • plan de recuperación

Abstract

Climate change is expected to be a top driver of global biodiversity loss in the 21st century. It poses new challenges to conserving and managing imperiled species, particularly in marine and estuarine ecosystems. The use of climate-related science in statutorily driven species management, such as under the U.S. Endangered Species Act (ESA), is in its early stages. This article provides an overview of ESA processes, with emphasis on the mandate to the National Marine Fisheries Service (NMFS) to manage listed marine, estuarine, and anadromous species. Although the ESA is specific to the United States, its requirements are broadly relevant to conservation planning. Under the ESA, species, subspecies, and “distinct population segments” may be listed as either endangered or threatened, and taking of most listed species (harassing, harming, pursuing, wounding, killing, or capturing) is prohibited unless specifically authorized via a case-by-case permit process. Government agencies, in addition to avoiding take, must ensure that actions they fund, authorize, or conduct are not likely to jeopardize a listed species’ continued existence or adversely affect designated critical habitat. Decisions for which climate change is likely to be a key factor include: determining whether a species should be listed under the ESA, designating critical habitat areas, developing species recovery plans, and predicting whether effects of proposed human activities will be compatible with ESA-listed species’ survival and recovery. Scientific analyses that underlie these critical conservation decisions include risk assessment, long-term recovery planning, defining environmental baselines, predicting distribution, and defining appropriate temporal and spatial scales. Although specific guidance is still evolving, it is clear that the unprecedented changes in global ecosystems brought about by climate change necessitate new information and approaches to conservation of imperiled species.

El Cambio Climático, los Ecosistemas Marinos y el Acta Estadunidense de Especies en Peligro

Resumen

Se espera que el cambio climático sea un principal conductor de la pérdida de biodiversidad global en el siglo 21. Esto proporciona nuevos retos para la conservación y el manejo de especies en peligro, particularmente en ecosistemas marinos y estuarinos. El uso de ciencias relacionadas con el cambio climático en el manejo de especies estatutarios, como bajo el Acta Estadunidense de Especies en Peligro (ESA), se encuentra en sus fases iniciales. Este artículo proporciona un análisis de los procesos de ESA, con énfasis en los mandatos al Servicio Nacional de Pesqueras Marinas (NMFS) para enlistar especies marinas, estuarinas y anádromas. Aunque la ESA es específica de los Estados Unidos, sus requerimientos en general son relevantes para la planificación de la conservación. Bajo la ESA, las especies, subespecies y “segmentos distintivos de la población” pueden enlistarse como en peligro o amenazadas, y la colecta de la mayoria de los especies enlistadas (molestar, dañar, perseguir, herir, matar o capturar) está prohibida a menos que sea autorizada específicamente por un proceso de permiso caso-por-caso. Las agencias gubernamentales, además de evitar la colecta, deben asegurar que las acciones que patrocinan, autorizan o llevan a cabo no pongan en peligro la existencia continua de una especie enlistada ni afecten negativamente hábitat críticos designados. Las decisiones para las cuales el cambio climático probablemente sea considerado un factor clave incluyen: determinar si una especie debería estar enlistada bajo la ESA, designar áreas de hábitat crítico, desarrollar planes de recuperación de especies, y predecir si los efectos de actividades humanas propuestas pueden ser compatibles con la supervivencia y recuperación de especies enlistadas en ESA. Los análisis científicos que subyacen estas decisiones críticas para la conservación incluyen estudios de riesgo, planeación de recuperación a largo plazo, definir las bases ambientales y definir escalas temporales y espaciales apropiadas. Aunque la orientación específica todavía está evolucionando, está claro que los cambios sin precedentes en los ecosistemas globales causados por el cambio climático necesitan información nueva y nuevas aproximaciones para la conservación de especies en peligro.