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Keywords:

  • corruption;
  • ivory;
  • organized crime;
  • wildlife trade;
  • comercio de vida silvestre;
  • corrupción;
  • crimen organizado;
  • marfil

Abstract

Illegal hunting of African elephants (Loxodonta africana) for ivory is causing rapid declines in their populations. Since 2007, illegal ivory trade has more than doubled. African elephants are facing the most serious conservation crisis since 1989, when international trade was banned. One solution proposed is establishment of a controlled legal trade in ivory. High prices for ivory mean that the incentives to obtain large quantities are high, but the quantity of tusks available for trade are biologically constrained. Within that context, effective management of a legal ivory trade would require robust systems to be in place to ensure that ivory from illegally killed elephants cannot be laundered into a legal market. At present, that is not feasible due to corruption among government officials charged with implementing wildlife-related legislation. With organized criminal enterprises involved along the whole commodity chain, corruption enables the laundering of illegal ivory into legal or potentially legal markets. Poachers and traffickers can rapidly pay their way out of trouble, so the financial incentives to break the law heavily outweigh those of abiding by it. Maintaining reliable permitting systems and leak-proof chains of custody in this context is challenging, and effective management breaks down. Once illegal ivory has entered the legal trade, it is difficult or impossible for enforcement officers to know what is legal and illegal. Addressing corruption throughout a trade network that permeates countries across the globe will take decades, if it can ever be achieved. That will be too late for wild African elephants at current rates of loss. If we are to conserve remaining wild populations, we must close all markets because, under current levels of corruption, they cannot be controlled in a way that does not provide opportunities for illegal ivory being laundered into legal markets.

Comercio Legal de Marfil en un Mundo Corrupto y su Imapacto sobre Poblaciones de Elefantes

Resumen

La cacería ilegal de elefantes africanos (Loxodonta africana) por su marfil esta provocando declinaciones rápidas en sus poblaciones. Desde 2007, el comercio ilegal de marfil ha incrementado más del doble. Los elefantes africanos están enfrentando la crisis de conservación más seria desde 1989, cuando se prohibió el comercio internacional de marfil. Una solución que se propone es el establecimiento de un comercio legal controlado de marfil. Los altos precios del marfil significan que los incentivos para obtener grandes cantidades son altos, pero la cantidad de colmillos disponibles para el comercio está limitada biológicamente. En ese contexto, el manejo efectivo de un comercio legal de marfil requeriría del funcionamiento de sistemas robustos para asegurar que el marfil obtenido de elefantes cazados ilegalmente no sea lavado hacia el mercado legal. Actualmente, eso no es factible debido a la corrupción de oficiales de gobierno encargados de implementar la legislación relacionada con vida silvestre. Con la presencia de empresas del crimen organizado a lo largo de la cadena, la corrupción permite el lavado de marfil ilegal hacia mercados legales o potencialmente legales. Los cazadores y traficantes ilegales pagan por evitar problemas, así que los incentivos financieros para quebrantar la ley son mucho más fuertes que los incentivos para cumplirla. En este contexto, el mantenimiento de sistemas confiables para emitir permisos y para cadenas de custodia herméticas es un reto, y el manejo efectivo se descompone. Una vez que el marfil ilegal ha entrado al comercio legal, es dificil o imposible que los oficiales sepan que es legal e ilegal. Evitar la corrupción en la red de comercio que permea en el mundo llevará décadas, si alguna vez puede lograrse. Entonces será muy tarde para los elefantes africanos silvestres considerando las tasas actuales de declinación. Si hemos de conservar poblaciones silvestres remanentes, debemos cerrar todos los mercados porque, con los niveles de corrupción actuales, no pueden ser controlados de manera que no proporcionen oportunidades para que el marfil ilegal sea lavado hacia mercados legales.