Changes of the palynobiotas in the Mesozoic and Cenozoic of Patagonia: a review

Authors


E-mail: mquattro@criba.edu.ar

Abstract

This study describes the compositional changes of Mesozoic–Cenozoic palynologic assemblages in Patagonia, the succession of phytogeographic scenarios and some evolutionary key events. The Triassic ‘Ipswich Microflora’, characterized by bisaccate pollen and high frequencies of trilete spores, represents the warm–temperate province of south-western Gondwana (Dicroidium Flora), followed in time, in Patagonia, near the Triassic/Jurassic boundary, by the ‘Classopollis Microflora’, indicating warm and (seasonal) arid conditions. Araucariaceans and podocarpaceans grew on Jurassic uplands. The exclusively Early Cretaceous taxa Cyclusphaera and Balmeiopsis (Coniferae) appeared in the Valanginian. The oldest angiospermous pollen types of Argentina appear in the Barremian–Aptian of southern Patagonia. During the Maastrichtian, the Nothofagaceae and Myrtaceae are incoming. In the Palaeocene, a vegetation dominated by tropical elements would have developed in Patagonia. Increasing Nothofagidites frequency in northern Patagonia during the Middle to Late Eocene indicates climatic change from warm to temperate. Of three Early to Middle Miocene phytogeographic provinces (Neotropical–Transitional and Austral), the Transitional one was replaced during the Late Miocene–Pliocene by the xerophytic Proto Espinal/Steppe with a shrubby–herbaceous vegetation. The Pleistocene and Holocene times were characterized by frequent latitudinal and altitudinal changes in the vegetation distribution, as a response to recurrent climatic oscillations, fluctuations of sea level and ice extent, and changing patterns of atmospheric circulation. © 2011 The Linnean Society of London, Biological Journal of the Linnean Society, 2011, 103, 380–396.

El presente trabajo describe los cambios composicionales en las asociaciones palinológicas del Mesozoico-Cenozoico en Patagonia, la sucesión de escenarios fitogeográficos y algunos eventos evolutivos. Durante el Triásico, la ‘Microflora Ipswich’, caracterizada por la presencia de polen bisacado y alta frecuencia de esporas triletes, representa la provincia templado cálida del ‘Sudoeste de Gondwana’ (Flora de Dicroidium), seguida en el tiempo en Patagonia, cercano al límite T/J, por la ‘Microflora de Classopollis’, indicativa de condiciones cálidas y áridas (estacionales). Las araucariáceas y podocarpáceas habrían ocupado las tierras altas. Los taxa exclusivos del Cretácico Temprano, Cyclusphaera y Balmeiopsis (Coniferae) aparecen en el Valanginiano. Los tipos de polen de angiospermas de Argentina más antiguos aparecen en el Barremiano-Aptiano, del sur de Patagonia. Durante el Maastrichtiano las Nothofagaceae y Myrtaceae ingresan en Patagonia. En el Palaeoceno una vegetación dominada por elementos tropicales se habría desarrollado en Patagonia. El aumento de la frecuencia de Nothofagidites en el Norte de Patagonia indica un cambio climático de cálido a templado durante el Eoceno Medio a Tardío. De las tres Provincias Fitogeográficas del Mioceno Temprano (Neotropical-Transicional y Austral) la Transicional fue reemplazada durante el Mioceno Tardío-Plioceno por la provincia xerofítica ProtoEspinal/Estepa con una vegetación arbustiva y herbácea. El Pleistoceno-Holoceno está caracterizado por frecuentes cambios latitudinales y altitudinales en la distribución de la vegetación, en respuesta a las recurrentes oscilaciones climáticas, fluctuaciones del nivel del mar, extensión de los hielos y cambios en los patrones de circulación atmosférica.

Ancillary