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Abstract: Recent reformulation of the birth-and-death process model to include the effects of environmental variation on stochastic demography presents a pessimistic view of the prospects for persistence of small populations. The models indicate that modest increases in population size, or in the mean (positive) growth rate of the population, do not dramatically increase the mean persistence time. The key to long-term persistence seems to lie in reducing the variance in the population growth rate.

Natural populations, of those species that are not numerous, achieve their persistence through a variety of variance-reduction mechanisms. These notably include: I) risk-averaging by wide geographic distribution over areas that experience mutually independent environmental variation, and 2) reliance on restricted “hot spots” of especially favorable habitat where the local population growth rate is almost invariably strongly positive when the population is not crowded.

These natural mechanisms depend on a spatial scale, and on species-specific richness of habitat, which is not readily attained for many species on biological reserves with a “hamis-off” management policy. However, these mechanisms can be mimicked by management intervention strategies-particularly by reintroduction programs in an “archipelago” of geographically dispersed reserves that are otherwise mutually isolated and by resource augmentation, predator and disease control, and other survival-and-reproduction enhancement programs implemented specifcally at times when the population is at a low ebb.

Resumen: La reciente reformulación del modelo de proceso nacimiento-muerte, que incluye los efectos de cambios—ambientales sobre demografia estocastica, presenta una versión pesimista para con las perspectivas de persistencia de poblaciones pequeñas. Los modelos indican que un incremento modesto en el tamaño de la población o en la media de su tasa de incremento (positivo), no aumenta dramati-camente la medida del tiempo de persistencia de la población. La clave, para la persistencia de poblaciones en el largo plazo, pareciera encontrarse en la reducción de la variaciones de la tasa de incremento poblacional.

Las poblaciones naturales, de aquellas especies que no son numerosas, consiguen persistir mediante una variedad de mecanismos de reducción de la varianza en la tasa de su incremento poblacional. Estos incluyen notablemente a 1) promediacion del riesgo a través de una amplia distribución geográfica sobre áreas que experimentan variaciones am-bientales en forma independiente mutuamente, y 2) ocupacion de “sitios especiales” donde el region es especialmente favorable, lo cual permite que la tasa de incremento poblacional sea fuertementepositiva e invariable siemprey cuando no exista una diversidad excesiva.

Estos mecanismos naturales dependen de una escala especial y riqueza de regiones especificas para una especie dada, que no se consigue facilmente para rnuchas especies en aquellas reservas biologicas que no tengan un manejo intensivo. Sin embargo, estos mecanismos naturales pueden ser reproducidos mediante estrategias de intervenciones de manejo. Ello, particularmente, por medio de programas de re-introducion en un “archipielago” de resmas geográficamente dispersas que de otra forma estarian aisladas entre ellas. Asi mismo, se puede lograr lo señalado mediante el aumento de los recursos ambientales requeridos por una especie dada, por el control de predatores y enfmedades y por medio de otros programas que incrementen la supervi-venciay reproducción de poblaciones, especialmente cuando se implementan en los momentos cuando las poblaciones se encuentran en condiciones paupérrimas.