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Abstract: Tropical Asia is densely populated, yet is selfsufficient in food (at least in the good years). Major investments have been made in water resources development, aimed at expanding the area of land under irrigated agriculture and thereby increasing agricultural production. Such investments are often considered highly destructive of natural habitats, but destruction is not always a necessary companion of dam construction. This paper examines three examples—at international, national, and local levels—where governments and various development agencies have determined that the success of their investments depended on controlling deforestation in the watershed areas of major water resources development projects: the massive Mekong development program in Indochina, Sri Lanka's Mahaweli scheme, and Indonesia's Dumoga project in northern Sulawesi. In each situation, national parks and other sorts of reserves were found essential to the success of the overall effort, with diyferent sorts of land-use problems requiring different sorts of solutions. Each case has experienced, for different reasons, some difficulty in converting ecological science to on-the-ground solutions to development problems. Suggestions are made on bow ecological science can help water resources development projects yield maximum benefits, within the limits imposed by politics and economics, for the conservation of biological diversity. Watershed protection can be used to justify reserves that otherwise might not be established, and irrigation agencies can make powerful potential allies for protected areas that protect watersheds In many cases, the total costs of establishing and managing reserves that protect catchment areas can be met and justified as part of the hydrological investment.

Resumen: Aunque Asia tropical está densamente poblada, es generalmente autosuficiente con respecto a la producción de alimentos. Se ban hecho inversiones mayores en el de-sarrollo de los recursos hidrológicos, dirigidos a aumentar la extension de las tierras bajo irrigación y, por ende, incre-mentar la producción agricola Dichas inversiones son, a menudo, consideradas como destructivas de los habitats naturales donde se ubican los proyectos, pero la destruccion no es siempre el resultado necesario de la construccion de represas. Este documento examina tres ejemplos—a nivel internacional, nacionaly local-donde los gobiernos y varias de las agencias para el desarrollo ban detemzinado que el éxito de sus inversiones dependió de poder controlar la deforestatión en las cuencas hidrográficas de los proyectos: el programa masivo de desarrollo de Mekong en Indochina, el proyecto Mahaweli en Sri Lanka y el proyecto Dumoga de Indonesia en el norte de Sulawesi En cada uno de estos casos, losparques nacionalesy otras reservas resultaron serfactores esenciales para el éxito de los proyectos. Los diyerentes problemas relacionados con el mo de la tierra requirieron soluciones diversas. En cada uno de los casos, por razones diferentes bubo dificultad en convertir la ciencia ecologica en soluciones practicas a los problemas de desarrollo. Se sugime como la ciencia de la ecologia puede contribuir a que los proyectos de desarrollo de los recursos hidrologicos sean de mayor beneficio para la conservacion de la diver-sidad biologica, dentro de los limites impuestos por la politica y la economia La protección de cuencas puede ser usada como justijicacion para establecer reservas que de otra foma no serian viables y las agencias de irrigacion pueden convertirse en aliadas poderosas en la protección de areas que incluyan cuencas. En muchos casos, el costo total del establecimiento y el manejo de reservas que protejan areas de captación puede serjustificado comoparte de la inversión del proyecto hidrológico.