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Abstract:

The distinction between infection and disease may be subtle, and detection of disease in wild animal populations depends on the sophistication of sampling design and diagnostic techniques used in examining animal populations. The impact of infection on the host is dependent not only on the pathogenicity of the infection but also on the interactions between infection and other factors such as nutritional status and stress. In this paper I review mechanisms by which parasitic infections can influence the survival, reproduction, and movement patterns of infected individuals. I then discuss the implications for host populations, in particular with reference to the potential of parasites to regulate the abundance of host populations. The implications of infection and disease on host populations are then extended to demonstrate consequences on community structure. Difficulties associated with assessing the level of infection or disease in wild animal populations are discussed and used to account for the frequently held belief that disease rarely occurs in wild animal populations. Finally, the consequences of infection and disease for conservation biology are outlined. Disease is considered with regard to introductions and maintenance of genetic diversity. Emphasis is placed on the dangers associated with forcing animals into high-density situations. High host densities lead directly to increased disease because of increased transmission rates, and also indirectly increase disease because of synergistic interactions between infection, reduced nutritional status of the host population, and increased stress all associated with high-density situations. I recommend a surveillance program for monitoring prevalence or intensity in selected indicator age classes as a first step for preventing major disease problems in animal populations. I conclude that infection and disease will be an important determinant of the health and well-being of animal populations, and as such must be considered in the design of conservation policy.

Resumen:

La distinción entre infección y enfermedad puede ser sutil y la detección de enfermedades en la población animal silvestre depende de la sofsticación del diseño del muestreo y las técnicas de diagnóstico usadas al examinar las poblaciones animales. El impacto de la infección en el huésped depende no solo de la patogenicidad de la infección, sino también de la interacción entre la infección y de otros factores, tales como el estado nutricional y el estrés. En este informe reviso los mecanismos mediante los cuales las infecciones parasitarias pueden influenciar la supervivencia, reproducción y los patrones de movimiento de individuos infectados. Más adelante hablo de las implicaciones para las poblaciones huéspedes en particular, con referencia al potencial de los parásitos para regular la abundancia de las poblaciones huéspedes. Las implicaciones de infecciones y enfermedades en pobalciones huéspedes son luego ampliadas para demostrar consecuencias en la estructura de la comunidad. Las dificultades asociadas con la evaluación del nivel de infección o enfermedad en la población animal silvestre son examinadas y usadas para justificar la creencia de que en las poblaciones animales silvestres las enfermedades ocurren raramente. Finalmente, las consecuencias de infecciones y enfermedades para la conservación biológica ban sido descritas. Las enfermedades son consideradas en realación con la introducción y el mantenimiento de la diversidad genética Se ha puesto el énfasis sobre los peligros asociados con forzar situaciones de alta diversidad en poblaciones animales. Una alta densidad de huéspedes conduce directamente a un incremento de enfermedades debido al aumento en las tasas de transmisión; así mismo incrementa la enfermedad indirectamente debido a la interacción sibanética entre la infección, estado nutricional reducido de la población huésped y un aumento de estrés, todos ellos factores asociados con situaciones de alta densidad. Recomiendo un programa de vigilancia para monitorear la prevalencia o intensidad en ciertas clases de edades seleccionadas como indicadores, como un primer paso para prevenir los problemas de las enfemzedades mayores en las poblaciones animales. Se concluye que las infecciones y enfermedades serán un factor determinante de importancia para la salud y el bienestar de las poblaciones animales, y como tal debe ser considerado en el diseño de las políticas de conservació.