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Abstract:

The distribution of native, chaparral-requiring bird species was determined for 37 isolated fragments of canyon habitat ranging in size from 0.4 to 104 hectares in coastal, urban San Diego County, California The area of chaparral habitat and canyon age (time since isolation of the habitat fragment) explains most of the variation in the number of chaparral-requiring bird species. In addition, the distribution of native predators may influence species number. There is statistical evidence that coyotes control the populations of smaller predators such as foxes and domestic cats. The absence of coyotes may lead to higher levels of predation by a process of mesopredator release. The distance of canyons from other patches of chaparral habitat does not add significantly to the explained variance in chaparral-requiring species number–probably because of the virtual inability of most chaparral-requiring species to disperse through developed areas and nonscrub habitats. These results and other lines of evidence suggest that chaparral-requiring birds in isolated canyons have very high rates of extinction, in part because of their low vagility. The best predictors of vulnerability of the individual species are their abundances (densities) in undisturbed habitat and their body sizes; together these two variables account for 95 percent of the variation in canyon occupancy. A hypothesis is proposed to account for the similarity between the steep slopes of species-area curves for chaparral-requiring birds and the slopes for some forest birds on small islands or in habitat fragments. The provision of corridors appears to be the most effective design and planning feature for preventing the elimination of chaparral-requiring species in a fragmented landscape.

Resumen:

En el condado urbano de San Diego, California 37 fragmentos de habitat de cañón que varían de tamaño de 0.4 a 104 hectares, fueron examinados para determinar la distribución de especies de aves nativas que requieren de chaparral. El tamaño del área de habitat de chaparral y la edad del cañón (tiempo transcurrido desde que ocurrió el aislamiento del fragmento de habitat) explican la mayor parte de la variación en el número de especies de aves que requieren de este habitat. Asi mismo, la distribución de depredadores nativos puede influenciar el número de especies. Existen evidencias estadísticas de que los coyotes controlan las poblaciones de depredadores menores tales como los zorros y los gatos domésticos. La ausencia de coyotes puede conducir a niveles de depredación mas altos mediante un proceso de liberación de mesodepredadores. El aislamiento de cañones con respecto a otros pedazos de habitat de chaparral no incrementa significativamente la variancia en el número de especies que requieren chaparral – probablemente debido a la virtual inhabilitad de la mayoría de las especies que requieren chaparral para dispersarse en áreas desarrolladas y en habitats no—arbustivos. Estos resultados y otras evidencias sugieren que las aves que requieren chaparral en los cañones aislados tienen muy altas tasas de extinción, en parte debido a su baja dispersabilidad. Los mejores pronosticadores de la vulnerabilidad de una especie en particular son su abundancia (densidad) en habitats no perturbados y el tamaño de sus cuerpos; juntas, estas dos variables explican el 95% de la variación de su residencia en el cañón. Una hipótesis es propuesta para explicar la similaridad entre las fuertes pendientes de la curves de especies-área para las aves que requieren chaparral y las pendientes para algunas aves de bosque en pequeñas islas o en habitats fragmentados. La provisión de corredores parece ser el diseño y el rasgo de la planificación más efectivo para prevenir la eliminación de especies que requieren chaparral en un paisaje fragmentado.