SEARCH

SEARCH BY CITATION

Abstract:

Island ecosystems are particularly vulnerable to biological invasions. Since the early 1800s, humans have introduced to the Galápagos Islands animals and plants that threaten the native vegetation Goats are the most abundant and destructive feral animals. Endemic members of the Cactaceae and Asteraceae have been reduced drastically. A control program has completely eradicated goats on several islands, where vegetation has returned but sometimes the species composition differs from the original. Hunting continues on Santiago, where 80,000 goats exist, and fenced quadrats protect some native plants. Cattle damage vegetation, particularly the endemic shrub, Miconia robinsoniana, by trampling and grazing. Ranchers on several islands have been urged to fence in cattle. Wild pigs dig up and eat the roots of woody plants and some rare orchids. Donkeys trample and eat grasses and shrubs. Control of pigs has started; there is no control of donkeys. Between 20 and 50 introduced plants have escaped cultivation and invaded the native vegetation. Guava is the most widespread, covering vast areas on several islands. Its dispersal is aided by free-roaming cattle, which eat the fruits and excrete the seeds. Quinine trees have spread extensively on one island via windblown seeds. Both species are being cut down, and herbicides are applied to trunks to prevent sprouting. Other aliens that are problems on one or more islands include lantana, hemp, avocado, sweet lime, and forage grasses. None of these is being eliminated yet, because of lack of funds and manpower. To ensure the future of the Galápagos flora, control measures must continue and expand to encompass all dangerous introductions.

Ecosistemas de islas son particularmente vulnerables a invasiones biológicas. Desde los comienzos del siglo IXX, el hombre ha introducido, a las Islas de los Galápagos, animales y plantas que amenazan a la vegetación nativa Las cabras son los animales asilvestrados más abundantes y destructivos. Miembros endémicos de Cactaceae y Asteraceae han sido reducidos dráticamente. Un programa de control ha erradicado completamente cabras en varias de las islas, donde la vegetación ha regresado, pero a veces la composición de especies difere de la original. La cacería sigue en la isla de Santiago, donde existen 80,000 cabras. En esta isla algunas plantas nativas estan protegidas por exclusiones de alambrado. El ganado daña a la vegetación, particularmente el arbusto endémico Miconia robinsoniana, por el pisoteo y el pastoreo. Los estancieros en algunas islas han sido aconsejados a encerrar su ganado. Cerdos asilvestrados remueven el suelo y se comen las raices de plantas leñosas y algunas orquídeas raras. Los hurros pisotean y comen los pastos y arbustos. El control de cerdos ha comenzado, pero no existe un control de burros. Entre 20 a 50 plantas introducidas han invadido la vegetación nativa La guayaba es la más extendida, cubrido amplias áreas en varias de las islas. Su dispersión es ayudada por el ganado no encerrado, que come las frutas y excreta las semillas. Arboles de quinina se han propagado extensivamente en urn isla, por vía de dispersión eólica de sus semillas. Estas dos especies estan siendo cortadas, aplicandose herbicidas para evitar el rebrote. Otras plantas foraneas, que representan problemas en una o más islas, son: lantana, cáñamo, aguacate, lima dulce y hierbas forrajeros. Hasta el momento, ninguna de estas plantas esta siendo eliminada por la falta de dinero y de mano de obra Para segurar el futuro de la flora de los Galápagos, las medidas de control deben continuar y expandirse para abarcar a todas las introduciones peligrosas.