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Abstract: At least three North American areas have been compared to Africa's Serengeti, probably because large concentrations of ungulates occur on both continents. Such comparisons are deceiving because the North American ecosystems harbor only about 15 to 25% of the ungulate species diversity found in the Serengeti. Migratory herbivores in both systems are confronted by ecological problems, including conflicts between people and wildlife once the herbivores move beyond park boundaries, and in the North American system, the loss of effective predators. The recent extinction of wolves from the Greater Yellowstone Ecosystem masks any direct effect on large herbivore movements today, although more than half of the Yellowstone Park ungulates migrate regularly to habitats outside park boundaries. If vestiges of ecosystem-oriented processes are to be preserved, some type of vision coupled with effective, coordinated management must be adopted This paper addresses one component of this issue, migrant ungulates and their habitats. Three specific points are made. (1) Comparisons between the Greater Yellowstone Ecosystem and Serengeti, while questionable ecologically, are heuristic and serve conservation goals. (2) Both the loss of predators and different federally imposed land-use mandates have altered patterns of herbivore migration, behavior, and habitat use. While consequences of these human-caused disturbances cannot be predicted precisely, sufficient data from comparable regions allow the development of probable scenarios. (3) Throughout different periods during the last 100 years a variety of plans called for formal interagency cooperation; none has been successful. Until managers and politicians become more cognizant of historical failures stemming from the lack of coordinated ecosystem management during the last century, the same mistakes are likely to plague future generations.

Resumen: Cuando menos tres áreas de Norte América han sido comparadas con el Serengeti de Africa, probablemente debido a que en ambos continentes se presentan grandes concentraciones de ungulados. Estas comparaciones son engañosas debido a que los ecosistemas Norteamericanos alojan sólamente al 15–25% de la diversidad de especies que se encuentran en Serengueti. Herbívoros migratorios en ambos sistemas estan enfrentándose con problemas ecológicos, incluyendo los conflictos entre la gente y los organismos silvestres, una vez que los herbívoros traspasan los límites del parque y, en el sistema Norteamericano, la pérdida de predadores efectivos. La reciente extinción de los lobos en el ecosistema de Greater Yellowstone enmascara cualquier efecto directo en los movimientos actuales de los grandes herbívoros aunque mas de la mitad de los ungulados del parque de Yellowstone migran regularmente hacia hábitats que estan fuera de los límítes del parque. Si se quieren preserver vestigios de los procesos orientados al ecosistema, se debe de adoptar algún tipo de visión y aparejarla con un manejo efectivo y coordinado. Este documento alude a uno de los componentes de esta cuestión, los ungulados migratorios y sus hábitats. Se dan tres puntos especificos. (1) Las comparaciones entre el ecosistema de Greater Yellowstone y Serengueti, aunque cuestionables ecológicamente, son válidas y sirven para las metas de consmación. (2) Tanto la pérdida de predadores como los diferentes usos de la tierra impuestos por la federacyón han alterado los patrones de migración, la conducta y el uso del hábitat por los herbívoros. Mientras que las consecuencias de estas disturbaciones causadas por los humanos no se pueden predecir con precisión, datos suficientes de regiones comparables permiten el desarrollo de probables escenarios. (3) A través de diferentes períodos durante los últimos 100 años una gran variedud de planes pedían la cooperación formal entre las agencias, ninguno ha tenido éxito. Hasta que los manejadores y los polítícos seenteren major de las fallas históricas durante el último siglo, nacidas de la falta del coordinado manejo de los ecosistemas, es muy probable que los mismos errors sigan plagando a las futuras generaciones.