Why Listing May Be Forever: Perspectives on Delisting under the U.S. Endangered Species Act



Editor's note: The following section constitutes a collection of papers regarding various aspects of the U.S. Endangered Species Act. These papers—two “Essays,” four “Contributed Papers,” and one “Conservation in Practice”—were submitted independently but within a relatively short time span. Because they all deal with arguably the most important environmental law in the United States, it seems appropriate to collate them into a “Conservation Focus” to bring more attention to the topic. These papers collectively demonstrate the growing influence conservation scientists are having on policy and management issues and the increased reliance of government institutions on the science behind conservation actions.

Abstract: In the more than 30 years that U.S. federal endangered species legislation has been in effect, listings of endangered species have far outpaced delistings. Although it has been used by both advocates and opponents of conservation to criticize the Endangered Species Act, this disparity is neither surprising nor necessarily indicative of failure of the law. Listing typically reflects the effect of ongoing human activity on the species. Delisting therefore requires ongoing protective measures, which under current law are often effectively provided only by the Endangered Species Act itself. Consequently, lengthy and perhaps permanent residence on the list should be expected for the majority of species. Our analysis of the law and review of the limited number of delistings to date leads us to three conclusions: (1) delisting requires evaluation of the regulatory protections that will remain after removal of the species from the protected list; (2) lack of effective protection against important causes of species decline means most species will remain on the list forever; and (3) delisting should be undertaken with caution because the negative consequences of erroneous delisting generally exceed those of erroneous retention on the protected list. Overall, we argue that the limited ability to delist species demonstrates the crucial importance of the Endangered Species Act for species protection.


Resumen: En los más de 30 años que está en efecto la legislación federal sobre especies en peligro de los Estados Unidos, el número de especies incorporadas a las listas a sobrepasado en gran medida el número de especies removidas de estas. A pesar de que se ha usado tanto por promotores como por oponentes de la conservación para criticar el Acta de Especies en Peligro, esta disparidad no es sorpresiva ni es necesariamente un indicador de fallas de la ley. Los listados reflejan típicamente el efecto de las actividades humanas en las especies. La remoción de especies de los listados requiere por lo tanto de medidas protectoras continuas, las cuales bajo la ley actual son frecuentemente provistas efectivamente solo por el acta de especies en peligro misma. En consecuencia, se espera la residencia prolongada y quizá permanente de la mayoría de las especies en la lista. Nuestro análisis de la ley y la revisión del limitado número de remociones a la fecha nos conduce a tres conclusiones: 1) las remociones requieren de la evaluación de las protecciones reguladoras que permanecerán después de la remoción de las especies de la lista de especies protegidas; 2) la carencia de protección efectiva contra las causas importantes de la disminución de las especies significa que la mayoría de las especies permanecerán en las listas para siempre; y 3) la remoción de especies de las listas deberán ser tomadas con precaución debido a que las consecuencias negativas de las remociones erróneas generalmente excederán aquéllas de las retenciones erróneas en las listas de especies protegidas. En general, argumentamos que la limitada capacidad para remover especies de las listas demuestra la importancia crucial del Acta de Especies en Peligro para la protección de las especies.