Effect of Edge Structure on the Flux of Species into Forest Interiors

Authors


*email cadenassom@ecostudies.org

Abstract

Abstract: A key goal of conservation biology is to prevent the spread of exotic species. Previous work on exotic invasion has two limitations: (1) the lack of a spatially explicit approach and (2) a primary focus on the net effect of invasion by examining invasive species already present in the community. We address these limitations by focusing on the arrival of a potential invader into a community and use a spatially explicit approach to quantify the flow of seeds from the surrounding landscape into the interior of a forest. We hypothesize that the structure of forest-edge vegetation influences how the edge mediates seed flux. To test our hypothesis, we experimentally altered vegetation structure within 20 m of the edge to create two edge treatments: thinned and intact. We quantified the flux of seeds moving into the forest interior across the two treatments. We used seed traps randomly arrayed on transects from 5 to 50 m into the forest. More seeds crossed the thinned treatment than crossed the intact treatment to reach the forest interior. In addition, seeds that crossed the thinned treatment dispersed farther into the forest than those that crossed the intact treatment. These results were consistent throughout the period of maximum autumn dispersal, including periods before and after leaf drop. Our results show that the structure of vegetation on the edge interacts with the flux of wind-dispersed seed across the edge. We demonstrated that an edge with intact vegetation can function as a physical barrier to seed dispersal. Therefore, the structure of vegetation on edges can influence the function of edges as barriers to seed flux into the forest interior.

Abstract

Resumen: Una preocupación clave para la conservación biológica es la prevención de la dispersión de especies exóticas. Los trabajos anteriores sobre invasiones tienen dos limitaciones: (1) la carencia de una metodología espacialmente explícita y (2) un enfoque principal en el efecto neto de la invasión al examinar especies invasoras ya presentes en la comunidad. Nosotros enfrentamos estas limitaciones enfocándonos en el arribo de un invasor potencial a la comunidad y usamos una metodología espacialmente explícita para cuantificar el flujo de semillas del paisaje circundante hacia el interior de un bosque. Hipotetizamos que la estructura de la vegetación del borde del bosque influye sobre la forma en que el borde se interpone al flujo de semillas. Para probar nuestra hipótesis, alteramos experimentalmente la estructura de la vegetación dentro de 20 m del borde para crear dos tratamientos; borde adelgazado y borde intacto. Cuantificamos el flujo de semillas moviéndose hacia el interior del bosque a lo largo de los dos tratamientos. Utilizamos trampas de semillas colocadas aleatoriamente en transectos de 5-50 m hacia adentro del bosque. Un número mayor de semillas cruzó el tratamiento adelgazado que el tratamiento intacto llegando al interior del bosque. Aunado a esto, las semillas que cruzaron el tratamiento adelgazado se internaron aún más dentro del bosque que aquéllas que cruzaron el tratamiento intacto. Estos resultados fueron consistentes a lo largo del periodo de dispersión máxima del otoño, incluyendo periodos antes y después de la caída de las hojas. Nuestros resultados muestran que la estructura de la vegetación en el borde interactúa con el flujo de semillas dispersadas por viento a través del borde. Demostramos que un borde con vegetación intacta puede funcionar como una barrera física contra la dispersión de semillas. Por lo tanto, la estructura de la vegetación en los bordes puede influenciar la función de los bordes como barreras contra el flujo de semillas hacia el interior del bosque.

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