SEARCH

SEARCH BY CITATION

Abstract: Despite recovery plans, the Spanish Imperial Eagle (Aquila adalberti) and the Iberian lynx (Lynx pardinus) are in danger of extinction. These two flagship species tend to occur in pristine Mediterranean forests, and both prey preferentially on the rabbit (Oryctologus cuniculus). Spanish lynxes and eagles have sister species in continental Europe, the Eurasian lynx ( Lynx europaeus) and the Eastern Imperial Eagle (A. heliaca), respectively. Recent genetic evidence indicates that these two pairs of species started to diverge from their ancestor species slightly less than 1 million years ago, when the longest-lasting Pleistocene glaciations covered Europe. We hypothesize that the Iberian lynx and the Spanish Imperial Eagle emerged as separate species in the Pleistocene refugia of southern Spain, where they hunted yet another locally evolved species, the rabbit, on which they have become dependent for survival. Two large predators that emerged at the same time may go extinct simultaneously because of their inability to shift to alternative prey. Many other relict species, including numerous species from oceanic islands, have naturally small populations because of evolutionary constraints and are permanently threatened with extinction. Recovery plans aimed at putting these species out of danger are unrealistic, as their populations are and have been chronically scarce. We suggest that what these species need are maintenance plans designed to buffer population declines due to either stochastic or human-induced events. A metaphor for this would be “emergency care units” for conservation.

Resumen: A pesar de planes de recuperación, el Águila Imperial Española (Aquila adalberti) y el lince Ibérico (Lynx pardinus) se encuentran en peligro de extinción. Estas dos especies bandera tienden a ocurrir en bosques mediterráneos prístinos y preferentemente depredan al conejo (Oryctologus cuniculus). Los linces y águilas españoles tienen especies hermanas en Europa continental, el lince Euroasiático (Lynx europaeus) y el águila Imperial Oriental (A. heliaca), respectivamente. Evidencia genética reciente indica que estos dos pares de especies comenzaron a divergir de su especie ancestral hace poco menos de 1 millón de años, cuando las glaciaciones más prolongadas del Pleistoceno cubrían Europa. Nuestra hipótesis es que el lince ibérico y el águila imperial española emergieron como especies separadas en refugios pleistocenos del sur de España, donde cazaban a otra especie que evolucionó localmente, el conejo, de la que se han vuelto dependientes para sobrevivir. Dos depredadores grandes que emergieron al mismo tiempo pueden extinguirse simultáneamente debido a su incapacidad de cambiar a presas alternativas. Muchas otras especies relicto, incluyendo numerosas especies de islas oceánicas, tienen poblaciones naturalmente pequeñas debido a restricciones evolutivas y están permanentemente amenazadas de extinción. Los planes de recuperación enfocados en poner a estas especies fuera de riesgo, son calistas, ya que las poblaciones son y han sido crónicamente escasas. Sugerimos que lo que necesitan estas especies son planes de conservación diseñados para amortiguar declives poblacionales debidos a eventos estocásticos o inducidos por humanos. Una metáfora para esto sería “unidades de cuidado de emergencia” para la conservación.