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New Tools for Marine Conservation: the Leasing and Ownership of Submerged Lands

Authors


‡Address for correspondence: The Nature Conservancy, Center for Ocean Health, LML, 100 Shaffer Road University of California, Santa Cruz, CA, 95060, U.S.A., email mbeck@tnc.org

Abstract

Abstract: It has been assumed that strategies for estuarine and marine conservation must be substantially different than those for terrestrial conservation because the seas are all publicly owned. This is an unfortunate misconception. We explored the leasing and ownership of submerged lands as tools for marine conservation and provide examples of the implementation of these tools from The Nature Conservancy's work in Texas, Washington, and New York (U.S.A.). We found that the leasing and ownership of submerged lands are viable new tools for marine conservation. There is a significant amount of submerged land available for lease and ownership in the United States and other countries that includes a diverse array of ecosystems (e.g., kelp forests, marshes, seagrass meadows, oyster reefs, tidal flats, clam beds, scallop beds, sponge, and coral reefs). From our review of policy and experience in practice, we have identified some key benefits and considerations for the use of these tools. Conservation benefits for the leasing and ownership of submerged lands include opportunities to restore ecologically and economically important species, protect diversity in sanctuaries, draw on substantial terrestrial experience in leasing and ownership, buy land cheaply, develop ecologically sustainable harvest practices, partner with fishers and local communities to improve water quality, create control areas for research, and partake in local management forums as a direct stakeholder. Bivalve shellfish are particularly amenable to conservation with these tools because existing policy is well established for leasing and ownership rights to sessile animals that exist on the sea floor. Conservation buyers need to consider that community sentiment does not always favor private rights to submerged lands, conservation interest in submerged lands could affect prices, association with incompatible aquaculture practices will be detrimental, enforcement of restrictions can be difficult, and there may be concerns about setting the precedent of paying for conservation of submerged lands. Policy makers should be encouraged to include more opportunities for conservation and not just exploitation of natural resources on submerged land leases.

Abstract

Resumen: Se ha asumido que las estrategias para la conservación estuarina y marina deben ser sustancialmente diferentes de las de conservación terrestre porque los océanos son propiedad pública. Está es una imprecisión desafortunada. Exploramos el arrendamiento y propiedad de tierras sumergidas como herramientas para la conservación marina y proporcionamos ejemplos de la aplicación de estas herramientas a partir del trabajo de The Nature Conservancy en Texas, Washington y New Cork (E. U. A.). Encontramos que el arrendamiento y la propiedad son nuevas herramientas viables para la conservación marina. En Estados Unidos y otros países hay una cantidad significativa de tierras sumergidas disponibles para el arrendamiento y apropiación que incluyen una amplia gama de ecosistemas (e.g. bosques de algas, marismas, praderas de pastos marinos, arrecifes ostrícolas, bancos de almejas, arrecifes de esponjas y corales). A partir de nuestra revisión de políticas y experiencia en la práctica, hemos identificado algunos beneficios y consideraciones clave para el uso de estas herramientas. Los beneficios de conservación para el arrendamiento y apropiación de tierras sumergidas incluye oportunidades para restaurar especies ecológica y económicamente importantes, proteger la diversidad en santuarios, retomar experiencia en el arrendamiento y apropiación de ambientes terrestres, adquirir tierra barata, desarrollar prácticas de cosecha ecológicamente sustentables, asociarse con pescadores y comunidades locales para mejorar la calidad del agua, crear áreas de control para investigación y participar en foros locales como actores directos. Los moluscos bivalvos son particularmente sensibles a la conservación con estas herramientas porque la política actual está bien establecida para derechos de arrendamiento y propiedad sobre animales sésiles que habitan en el fondo del mar. Los compradores de conservación deben considerar que el sentimiento de la comunidad no siempre favorece derechos privados para tierras sumergidas, el interés por conservar tierras sumergidas podría afectar precios, la asociación con prácticas acuaculturales incompatibles será perjudicial, la ejecución de restricciones puede ser difícil y puede haber muchas preocupaciones por establecer el precedente de pagar por la conservación de tierras sumergidas. Se debe alentar a los legisladores para que incluyan más oportunidades para la conservación, y no sólo la explotación, de recursos naturales en tierras sumergidas arrendadas.

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