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Keywords:

  • antitrust law;
  • cross-boundary management;
  • ecosystem management;
  • forest industry;
  • Sherman Act
  • Acta Sherman;
  • gestión de ecosistemas;
  • gestión translímite;
  • industria forestal;
  • ley antimonopolio

Abstract:  Cross-boundary ecosystem management is increasingly being advocated to address large-scale ecological issues on forested landscapes. Such management requires information about the age, composition, and distribution of trees and other vegetation in addition to the ability to coordinate management over large areas. In the United States, the forest industry owns and manages a large quantity of biologically productive forest land, and these forests are crucial to the success of regional ecosystem planning. Antitrust laws, such as the Sherman Antitrust Act of 1890, limit the industry's ability to participate in regional ecosystem planning because they restrict the ability of competing firms to coordinate activities and share information. Because antitrust courts do not consider the intentions of violators, achieving conservation or other public policy goals, even when working with government agencies, is not a sufficient defense. Therefore, the real and perceived threat of antitrust litigation is a disincentive to the forest industry's participation in large-scale ecosystem management. Potential solutions to this problem include state immunity statutes and third-party data aggregation.

Resumen:  Cada vez más, la gestión translímites de ecosistemas esta siendo apoyada para atender temas ecológicos de gran escala en paisajes boscosos. Tal manejo requiere información sobre la edad, composición y distribución de árboles y otra vegetación adicionalmente a la habilidad de coordinar la gestión en áreas muy extensas, En los Estados Unidos, la industria forestal es dueña de y maneja una gran cantidad de terrenos forestales biológicamente productivos y estos bosques son cruciales para el éxito de la planificación ecosistémica regional. Leyes antimonopolio, como el Acta Sherman de 1890, limitan la capacidad de la industria para participar en la planificación ecosistémica regional porque restringen la capacidad para coordinar actividades y compartir información entre las empresas en competencia. Debido a que las cortes antimonopolio no consideran las intenciones de los violadores, el logro de la conservación u otras metas de políticas públicas, aun cuando se trabaje con agencias gubernamentales, no es una defensa suficiente. Por lo tanto, la amenaza real y percibida de la litigación antimonopolio es un incentivo negativo para la participación de la industria forestal en la gestión de ecosistemas a gran escala. Soluciones potenciales a este problema incluyen cláusulas de inmunidad estatal y agregación de datos de terceras partes.