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Keywords:

  • ecological trap;
  • habitat quality;
  • habitat selection;
  • population dynamics;
  • source-sink system
  • calidad del hábitat;
  • dinámica de poblaciones;
  • fuente-vertedero;
  • selección de hábitat;
  • trampa ecológica

Abstract:  The concept of the ecological trap, a low-quality habitat that animals prefer over other available habitats of higher quality, has appeared in the ecological literature irregularly for over 30 years, but the topic has received relatively little attention, and evidence for traps remains largely anecdotal. Recently, however, the ecological trap concept has been the subject of a flurry of theoretical activity that is likely to raise its profile substantially, particularly in conservation biology. Ecological trap theory suggests that, under most circumstances, the presence of a trap in a landscape will drive a local population to extinction. A number of empirical studies, almost all of birds, suggest the existence of traps and demonstrate the difficulties of recognizing them in the field. Evidence for ecological traps has primarily been found in habitats modified by human activities, either directly (e.g., through the mowing of grassland birds' nests) or indirectly (e.g., via human-mediated invasion of exotic species), but some studies suggest that traps may occur even in relatively pristine areas. Taken together, these theoretical and empirical results suggest that traps may be relatively common in rapidly changing landscapes. It is therefore important for conservation biologists to be able to identify traps and differentiate them from sinks. Commonly employed approaches for population modeling, which tend to assume a source-sink framework and do not consider habitat selection explicitly, may introduce faulty assumptions that mask the effects of ecological traps and lead to overly optimistic predictions about population persistence. Given the potentially dire consequences of ecological traps and the accumulating evidence for their existence, greater attention from the community of conservation biologists is warranted. In particular, it is important for conservation biologists and managers to incorporate into conservation planning an explicit understanding of the relationship between habitat selection and habitat quality.

Resumen:  El concepto de la trampa ecológica, hábitat de baja calidad que los animales prefieren por encima de otros hábitats disponibles, ha aparecido irregularmente en la literatura ecológica por más de 30 años, pero el tema ha recibido relativamente poca atención, y la evidencia sobre trampas es principalmente anecdótica. Sin embargo, el concepto de trampa ecológica recientemente ha sido sujeto de una agitada actividad teórica que probablemente eleve su perfil sustancialmente, particularmente en biología de la conservación. La teoría de la trampa ecológica sugiere que, bajo la mayoría de las circunstancias, la presencia de una trampa en un paisaje conducirá a una población local a la extinción. Numerosos estudios empíricos, casi todos de aves, sugieren la existencia de trampas y demuestran las dificultades para reconocerlas en el campo. La evidencia de trampas ecológicas ha sido encontrada principalmente en hábitats modificados por actividades humanas, ya sea directa (e.g. por siega de nidos de aves de pastizales) o indirectamente (e.g. por vía de invasiones de especies exóticas provocadas por humanos), pero algunos estudios sugieren que las trampas pueden ocurrir en áreas relativamente prístinas. En conjunto, estos resultados teóricos y empíricos sugieren que las trampas son relativamente comunes en paisajes con cambios rápidos. Por lo tanto, es importante que los biólogos de la conservación puedan identificar trampas y diferenciarlas de vertederos. Los métodos utilizados comúnmente para modelar poblaciones, que tienden a asumir un marco de fuente-vertedero y no consideran la selección hábitat explícitamente, pueden introducir suposiciones erróneas que enmascaran los efectos de las trampas ecológicas y conducen a predicciones demasiado optimistas acerca de la persistencia de la población. Dadas las consecuencias potencialmente desastrosas de las trampas ecológicas y la acumulación de evidencia de su existencia, se requiere una mayor atención por parte de la comunidad de biólogos de la conservación. Particularmente, es importante que los biólogos y los gestores de la conservación incorporen en la planificación de la conservación un entendimiento explícito de la relación entre selección de hábitat y calidad de hábitat.