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Keywords:

  • management areas;
  • marine parks;
  • marine protected areas
  • áreas de manejo;
  • áreas marinas protegidas;
  • parques marinos

Abstract: Chile is one of the world's leading countries in landings (catch) of marine resources. The pioneer studies of human impacts on coastal marine communities provided the scientific basis on which to establish novel resource management strategies for exploited wild populations but were not used to develop a comprehensive marine conservation plan that would also include no-take areas. We reviewed the development of marine conservation actions since approximately 1970 to date, focusing on the (1) complex legal framework for establishment of marine protected areas, (2) scientific grounds that provided the impetus to establish areas where exploitation is regulated, (3) private efforts that were critical to creating the first marine protected areas, and (4) lessons and constraints derived from this process as well as the challenges ahead. The existing legal tools for the protection of the ocean include natural sanctuaries, marine reserves, marine parks, national monuments, and management and exploitation areas for benthic resources. These instruments may be applied in coastal marine protected areas. It is remarkable that most of the existing marine protected areas in Chile are sponsored and administered by private organizations. We think the sequence in which the development of the different conservation instruments occurred, with a high priority reserved for initiatives tending to promote exploitation of the ocean (aquaculture and fisheries), poses challenges and constraints for establishing a network of marine protected areas that combine such apparently diametrically opposing goals as exploitation and preservation of marine species. More recently, the value of preserving biodiversity became evident with the creation of the first marine parks. We encourage more scientific information on patterns of biodiversity, biological processes, and assessment of human impact to be incorporated in the process to reach the goal of preserving 10% of the representative marine habitats along Chile's coast.

Resumen: Chile es uno de los países líderes en la captura de recursos marinos. Los estudios pioneros de impactos humano sobre las comunidades marinas costeras proporcionaron la base científica para el establecimiento de estrategias novedosas de manejo de recursos para poblaciones silvestre explotadas pero no fueron utilizados para desarrollar un plan integral de conservación que también incluya a áreas de no captura. Revisamos el desarrollo de acciones de conservación marina desde 1970 aproximadamente hasta la fecha, concentrándonos en (1) el complejo marco legal para el establecimiento de áreas marinas protegidas; (2) bases científicas que proporcionaron los impulsos para el establecimiento de áreas donde la explotación es regulada; (3) esfuerzos privados que fueron críticos para la creación de las primeras áreas protegidas marinas; y (4) las lecciones y restricciones derivadas de este proceso, así como los desafíos a futuro. Las herramientas legales existentes para la protección del océano incluyen santuarios naturales, reservas marinas, parques marinos, monumentos nacionales y áreas de manejo y explotación de recursos bénticos. Estos instrumentos pueden ser aplicados en áreas protegidas marinas costeras. Es notable que la mayoría de las áreas protegidas marinas existentes en Chile estén financiadas y administradas por organizaciones privadas. Pensamos que la secuencia en que ocurrió el desarrollo de los diferentes instrumentos de conservación, con una alta prioridad reservada para iniciativas tendientes a promover la explotación del océano (acuacultura y pesquerías), representa desafíos y restricciones para el establecimiento de una red de áreas marinas protegidas que combinen metas aparentemente diametralmente opuestas como la explotación y preservación de especies marinas. Más recientemente, el valor de la preservación de la biodiversidad se hizo evidente con la creación del primer parque marino. Hacemos un exhorto para que más información científica sobre patrones de biodiversidad, procesos biológicos y de evaluación del impacto humano sean incorporados al proceso para alcanzar la meta de preservar 10% de los hábitats marinos representativos a lo largo de la costa de Chile.