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Keywords:

  • ecological footprint;
  • endangered species;
  • human activity
  • actividad humana;
  • especies en peligro;
  • huella ecológica

Abstract: Conservation biologists and others hypothesize that humankind's “ecological footprint” is affected not only by the sheer intensity of human activity but also by its spatial arrangement. We used a multivariate statistical model and state-level data to evaluate correlations between species imperilment and the level and spatial distribution of human settlement and infrastructure development in the United States. The level of human activity—measured by the number of people and households, incidence of roads, and intensity of nighttime lights—was significantly correlated with the ecological imperilment of species. Our regression models consistently showed that a 1% increase in the level of human activity across the United States was associated with about a 0.25% increase in the proportion of plant and animal species considered at risk of extinction by The Nature Conservancy. The distribution of human activity did not affect species imperilment. Our results point to rising levels of human activity—and not some particular (e.g., sprawling) distribution of human activity—as the most relevant anthropogenic factor explaining biodiversity loss in the United States.

Resumen: Los biólogos de la conservación y otros proponen la hipótesis de que la “huella ecológica” de la humanidad es afectado no solo por la actividad humana sino por su configuración espacial. Utilizamos un modelo estadístico multivariado y datos de nivel estatal para evaluar correlaciones entre especies en peligro y el nivel y distribución espacial de asentamientos humanos y desarrollo de infraestructura en los Estados Unidos. El nivel de actividad humana—medida por el número de personas y unidades domésticas, incidencia de carreteras e intensidad de luces nocturnas—se correlacionó significativamente con el riesgo peligro ecológico de las especies. Nuestro modelos de regresión consistentemente mostraron que un incremento de 1% en el nivel de actividad humana en los Estados Unidos se asoció con un incremento de casi 0.25% en la proporción de especies de plantas y animales consideradas en riesgo de extinción por The Nature Conservancy. La distribución de la actividad humana no afectó a las especies en peligro. Nuestros resultados señalan que el incremento en los niveles de actividad humana— y no la distribución particular de la actividad humana—es el factor antropogénico más relevante en la explicación de la pérdida de biodiversidad en los Estados Unidos.