SEARCH

SEARCH BY CITATION

Keywords:

  • climate change;
  • ecological restoration;
  • natural capital
  • cambio climático;
  • capital natural;
  • restauración ecológica

Abstract:  The reasons ecosystems should be restored are numerous, disparate, generally understated, and commonly underappreciated. We offer a typology in which these reasons—or motivations—are ordered among five rationales: technocratic, biotic, heuristic, idealistic, and pragmatic. The technocratic rationale encompasses restoration that is conducted by government agencies or other large organizations to satisfy specific institutional missions and mandates. The biotic rationale for restoration is to recover lost aspects of local biodiversity. The heuristic rationale attempts to elicit or demonstrate ecological principles and biotic expressions. The idealistic rationale consists of personal and cultural expressions of concern or atonement for environmental degradation, reengagement with nature, and/or spiritual fulfillment. The pragmatic rationale seeks to recover or repair ecosystems for their capacity to provide a broad array of natural services and products upon which human economies depend and to counteract extremes in climate caused by ecosystem loss. We propose that technocratic restoration, as currently conceived and practiced, is too narrow in scope and should be broadened to include the pragmatic rationale whose overarching importance is just beginning to be recognized. We suggest that technocratic restoration is too authoritarian, that idealistic restoration is overly restricted by lack of administrative strengths, and that a melding of the two approaches would benefit both. Three recent examples are given of restoration that blends the technocratic, idealistic, and pragmatic rationales and demonstrates the potential for a more unified approach. The biotic and heuristic rationales can be satisfied within the contexts of the other rationales.

Resumen:  Las razones por la que los ecosistemas deben ser restaurados son numerosas, dispares, generalmente poco sustentadas, y comúnmente poco apreciadas. Ofrecemos una tipología en la que estas razones—o motivaciones—son ordenadas entre cinco razonamientos: tecnocrático, biótico, heurístico, idealista y pragmático. El razonamiento tecnocrático se refiere a la restauración que es llevada a cabo por agencias gubernamentales u otras grandes organizaciones para satisfacer misiones y mandatos institucionales específicos. El razonamiento biótico de la restauración es la recuperación de aspectos perdidos de la biodiversidad local. El razonamiento heurístico intenta extraer o demostrar principios ecológicos y expresiones bióticas. El razonamiento idealista consiste de expresiones personales y culturales de la preocupación o reparación de la degradación ambiental, reencuentro con la naturaleza y/o cumplimiento espiritual. El razonamiento pragmático busca recuperar o reparar ecosistemas por su capacidad de proporcionar una amplia gama de servicios y productos naturales de la que dependen las economías humanas y para contrarrestar extremos en el clima causados por la pérdida de ecosistemas. Proponemos que la restauración tecnocrática, como se concibe y practica actualmente, es muy corta en su alcance y debiera ampliarse para incluir al razonamiento pragmático, cuya importancia apenas comienza a ser reconocida. Sugerimos que la restauración tecnocrática es demasiado autoritaria, que la restauración idealista esta muy restringida por la falta de fortalezas administrativas, y que una mezcla de los dos enfoques podría beneficiar a ambas. Proporcionamos tres ejemplos recientes de restauración que combinan los razonamientos tecnocrático, idealista y pragmático y demuestran el potencial para un enfoque más unificado. Los razonamientos biótico y heurístico pueden ser satisfechos en el contexto de los otros razonamientos.