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Keywords:

  • adaptive improvement;
  • conservation-area selection;
  • conservation planning;
  • operational model;
  • social learning institutions
  • instituciones de aprendizaje social;
  • mejoramiento adaptativo;
  • modelo operacional;
  • planificación de la conservación;
  • selección de áreas de conservación

Abstract: Systematic conservation assessment and conservation planning are two distinct fields of conservation science often confused as one and the same. Systematic conservation assessment is the technical, often computer-based, identification of priority areas for conservation. Conservation planning is composed of a systematic conservation assessment coupled with processes for development of an implementation strategy and stakeholder collaboration. The peer-reviewed conservation biology literature abounds with studies analyzing the performance of assessments (e.g., area-selection techniques). This information alone, however, can never deliver effective conservation action; it informs conservation planning. Examples of how to translate systematic assessment outputs into knowledge and then use them for “doing” conservation are rare. South Africa has received generous international and domestic funding for regional conservation planning since the mid-1990s. We reviewed eight South African conservation planning processes and identified key ingredients of best practice for undertaking systematic conservation assessments in a way that facilitates implementing conservation action. These key ingredients include the design of conservation planning processes, skills for conservation assessment teams, collaboration with stakeholders, and interpretation and mainstreaming of products (e.g., maps) for stakeholders. Social learning institutions are critical to the successful operationalization of assessments within broader conservation planning processes and should include not only conservation planners but also diverse interest groups, including rural landowners, politicians, and government employees.

Resumen: La evaluación sistemática de la conservación y la planificación de la conservación son dos campos distintos de la ciencia de la conservación que a menudo son confundidos como uno y lo mismo. La evaluación sistemática de la conservación es la identificación técnica, a menudo computarizada, de áreas de prioridad para la conservación. La planificación de la conservación esta compuesta por una evaluación sistemática de la conservación aunada a procesos para el desarrollo de una estrategia de implementación y colaboración de grupos de interés. En la literatura de biología de la conservación revisada por pares abundan los estudios que analizan el rendimiento de las evaluaciones (e. g., técnicas de selección de áreas). Sin embargo, esta información por si sola no puede derivar en acciones de conservación efectivas; informa a la planificación de la conservación. Son raros los ejemplos de cómo traducir los resultados de evaluaciones sistemáticas en conocimiento y luego utilizarlo para “hacer” conservación. África del Sur ha recibido generoso financiamiento internacional y doméstico para la planificación de la conservación regional desde mediados de la década de 1990. Revisamos ocho procesos de planificación sudafricana e identificamos los ingredientes clave de la mejor práctica para emprender evaluaciones sistemáticas de la conservación de manera que facilite la implementación de acciones de conservación. Estos ingredientes clave incluyen el diseño de procesos de planificación de la conservación, habilidades para los equipos de evaluación, colaboración con grupos de interés e interpretación e integración de productos (e. g., mapas) para grupos de interés. Las instituciones de aprendizaje social son críticas para la operatividad exitosa de las evaluaciones en el contexto de procesos de planificación más amplios y deben incluir no solo planificadores de la conservación sino a diversos grupos de interés, incluyendo a propietarios rurales, políticos y empleados gubernamentales.