SEARCH

SEARCH BY CITATION

Keywords:

  • El Niño Southern Oscillation (ENSO);
  • fire management;
  • forest fires;
  • Mesoamerican Biological Corridor;
  • parks;
  • tropical forests
  • bosques tropicales;
  • Corredor Biológico Mesoamericano;
  • gestión del fuego;
  • incendios forestales;
  • oscilación sureña de El Niño-OSEN

Abstract: Since the severe 1982–1983 El Niño drought, recurrent burning has been reported inside tropical protected areas (TPAs). Despite the key role of fire in habitat degradation, little is known about the effectiveness of TPAs in mitigating fire incidence and burned areas. We used a GPS fire database (1995–2005) (n = 3590 forest fires) obtained from the National Forest Commission to compare fire incidence (number of fires) and burned areas inside TPAs and their surrounding adjacent buffer areas in Southern Mexico (Chiapas). Burned areas inside parks ranged from 2% (Palenque) to 45% (Lagunas de Montebello) of a park's area, and the amount burned was influenced by two severe El Niño events (1998 and 2003). These two years together resulted in 67% and 46% of the total area burned in TPAs and buffers, respectively during the period under analysis. Larger burned areas in TPAs than in their buffers were exclusively related to the extent of natural habitats (flammable area excluding agrarian and pasture lands). Higher fuel loads together with access and extinction difficulties were likely behind this trend. A higher incidence of fire in TPAs than in their buffers was exclusively related to anthropogenic factors such as higher road densities and agrarian extensions. Our results suggest that TPAs are failing to mitigate fire impacts, with both fire incidence and total burned areas being significantly higher in the reserves than in adjacent buffer areas. Management plans should consider those factors that facilitate fires in TPAs: anthropogenic origin of fires, sensitivity of TPAs to El Niño-droughts, large fuel loads and fuel continuity inside parks, and limited financial resources. Consideration of these factors favors lines of action such as alternatives to the use of fire (e.g., mucuna-maize system), climatic prediction to follow the evolution of El Niño, fuel management strategies that favor extinction practices, and the strengthening of local communities and ecotourism.

Resumen: Desde la severa sequía de El Niño en 1982-1983, se han reportado quemas recurrentes dentro de áreas tropicales protegidas (ATPs). No obstante el papel clave del fuego en la degradación del hábitat, se conoce poco sobre la efectividad de ATPs en la mitigación de la incidencia de incendios y de áreas quemadas. Utilizamos una base de datos de GPS de incendios (1995-2005) (n = 3590 incendios forestales) obtenida de la Comisión Forestal Nacional para comparar la incidencia de fuego (número de incendios) y áreas quemadas dentro de ATPs y sus zonas de amortiguamiento circundantes en el sur de México (Chiapas). Las áreas quemadas dentro de los parques varió de 2% (Palenque) a 45% (Lagunas de Montebello) de la superficie de un parque, y la superficie quemada fue influida por dos eventos severos de El Niño (1998 y 2003). Estos dos años combinados resultaron en 67% y 46% de la superficie quemada en ATPs y áreas de amortiguamiento respectivamente. Las áreas quemadas más extensas en ATPs que en sus zonas de amortiguamiento se relacionaron exclusivamente con la extensión de los hábitats naturales (área inflamable excluyendo terrenos agrícolas y ganaderos). Es probable que esta tendencia esté relacionada con mayores cargas de combustible además de dificultades de acceso y extinción. La mayor incidencia de fuego en ATPs que en sus zonas de amortiguamiento se relacionó exclusivamente con factores antropogénicos como mayor densidad de caminos y de extensiones agrarias. Nuestros resultados sugieren que las ATPs están fallando en la mitigación de impactos del fuego, ya que tanto la incidencia de fuego como la superficie quemada son significativamente mayores en las reservas que en las zonas de amortiguamiento adyacentes. Los planes de manejo deberían considerar los factores que facilitan el fuego en ATPs: origen antropogénico de los incendios, sensibilidad de ATPs a las sequías de El Niño, grandes cargas y continuidad de combustible dentro de los parques y recursos financieros limitados. La consideración de estos factores favorece líneas de acción como alternativas al uso de fuego (e.g., sistema mucuna-maíz), predicción del clima para seguir la evolución de El Niño, estrategias para la gestión de combustible que favorecen las prácticas de extinción y el fortalecimiento de las comunidades locales y el ecoturismo.