Adaptive Harvesting of Source Populations for Translocation: a Case Study with New Zealand Robins

Authors

  • WENDY J. DIMOND,

    Corresponding author
    1. Wildlife Ecology Group, Institute of Natural Resources, Massey University, Private Bag 11222, Palmerston North, New Zealand
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  • DOUG P. ARMSTRONG

    1. Wildlife Ecology Group, Institute of Natural Resources, Massey University, Private Bag 11222, Palmerston North, New Zealand
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† Current address: Institute for Applied Ecology, University of Canberra, ACT 2601, Australia, email dimond@aerg.canberra.edu.au

Abstract

Abstract: Reintroductions are conducted frequently throughout the world, and some source populations are harvested repeatedly to provide animals for translocation. The responses of these source populations to harvest should be monitored, and the resulting data used to refine population models will guide management. After North Island Robins ( Petroica longipes) were reintroduced to Tiritiri Matangi, New Zealand, in 1992, the population became a source for robins for additional reintroductions in the region. We constructed an initial model for the population on the basis of the data collected from 1992 to 1998 and used it to predict the population's response to the first translocation of robins from the island in the autumn (March) of 1999. We then analyzed postharvest data on survival (with mark-recapture analysis) and fecundity (with generalized linear-mixed modeling) to reassess and update the model. In the initial model, juvenile survival was assumed to be limited by the island's fixed carrying capacity, with excess juveniles dying over winter; hence, the autumn harvest was expected to cause an immediate increase in juvenile survival. In postharvest analysis, however, most juvenile mortality occurred before autumn, and the best predictor of juvenile survival was the number of breeding pairs present the previous spring (start of the breeding season). Consequently, the updated population model predicted sustainable harvest levels about half those given by the initial model, and this model has been used to guide the number of individuals removed for two subsequent translocations. The ongoing development of the model has been invaluable for assuring conservation authorities that the population is not being unsustainably harvested, which has allowed surplus animals to be used to establish new populations. Our case study illustrates the value of an adaptive approach to harvesting source populations for reintroduction and illustrates the value of such studies for understanding the density-dependent mechanisms regulating populations.

Abstract

Resumen: Las reintroducciones se llevan a cabo frecuentemente en todo el mundo, y algunas poblaciones fuente son cosechadas repetidamente para obtener animales para la translocación. Las respuestas de estas poblaciones fuente debieran ser monitoreadas y los datos resultantes ser utilizados para refinar los modelos poblacionales que guiarán la gestión. Después de que se reintrodujeron petirrojos ( Petroica longipes) en Tiritiri Matangi, Nueva Zelanda, en 1992, la población se volvió una fuente de petirrojos para reintroducciones adicionales en la región. Desarrollamos un modelo inicial para población con base en datos recolectados entre 1992 y 1998 y lo utilizamos para predecir la respuesta de la población a las primeras translocaciones de petirrojos en el otoño (marzo) de 1999. Luego analizamos los datos postcosecha de supervivencia (con análisis de captura-recaptura) y fecundidad (con modelos mixtos lineales generalizados) para reevaluar y actualizar el modelo. En el modelo inicial, se asumió que la supervivencia de juveniles estaba limitada por la capacidad de carga fija de la isla, por lo que el exceso de juveniles moría en el invierno; por lo tanto se esperaba que la cosecha otoñal causara un incremento inmediato en la supervivencia de juveniles. Sin embargo, en el análisis postcosecha la mayor mortalidad de juveniles ocurrió antes del otoño, y el número de parejas reproductivas en la primavera anterior (inicio de la temporada reproductiva) fue el mejor pronosticador de la supervivencia de juveniles. Consecuentemente, los niveles de cosecha sustentable pronosticados por el modelo actualizado de la población fueron casi la mitad de los proporcionados por el modelo inicial y este modelo había sido utilizado para guiar el número de individuos a removidos en dos translocaciones subsecuentes. El continuo desarrollo del modelo ha sido invaluable para que las autoridades de la conservación estén seguros de que la población sea cosechada sustentablemente, lo cual ha permitido que los animales excedentes sean utilizados para establecer poblaciones nuevas. Nuestro caso de estudio ilustra el valor de un método adaptativo para cosechar poblaciones fuente para reintroducciones e ilustra el valor de tales estudios para el entendimiento de mecanismos denso dependientes que regulan a las poblaciones.

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