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Keywords:

  • cetacean;
  • human disturbance;
  • Tursiops sp.;
  • whale;
  • wildlife management;
  • wildlife tourism
  • ballena;
  • cetáceo;
  • gestión de vida silvestre;
  • perturbación humana;
  • turismo de vida silvestre;
  • Tursiops sp.

Abstract: Studies evaluating effects of human activity on wildlife typically emphasize short-term behavioral responses from which it is difficult to infer biological significance or formulate plans to mitigate harmful impacts. Based on decades of detailed behavioral records, we evaluated long-term impacts of vessel activity on bottlenose dolphins (Tursiops sp.) in Shark Bay, Australia. We compared dolphin abundance within adjacent 36-km2 tourism and control sites, over three consecutive 4.5-year periods wherein research activity was relatively constant but tourism levels increased from zero, to one, to two dolphin-watching operators. A nonlinear logistic model demonstrated that there was no difference in dolphin abundance between periods with no tourism and periods in which one operator offered tours. As the number of tour operators increased to two, there was a significant average decline in dolphin abundance (14.9%; 95% CI =−20.8 to −8.23), approximating a decline of one per seven individuals. Concurrently, within the control site, the average increase in dolphin abundance was not significant (8.5%; 95% CI =−4.0 to +16.7). Given the substantially greater presence and proximity of tour vessels to dolphins relative to research vessels, tour-vessel activity contributed more to declining dolphin numbers within the tourism site than research vessels. Although this trend may not jeopardize the large, genetically diverse dolphin population of Shark Bay, the decline is unlikely to be sustainable for local dolphin tourism. A similar decline would be devastating for small, closed, resident, or endangered cetacean populations. The substantial effect of tour vessels on dolphin abundance in a region of low-level tourism calls into question the presumption that dolphin-watching tourism is benign.

Resumen: Los estudios que evalúan los efectos de la actividad human sobre la vida silvestre generalmente enfatizan respuestas conductuales de corto plazo a partir de las cuales es difícil inferir un significado biológico o formular planes para mitigar los efectos perjudiciales. Con base en décadas de registros, evaluamos los impactos de largo plazo de la actividad de embarcaciones sobre delfines (Tursiops sp.) en la Bahía Shark, Australia. Comparamos la abundancia de delfines en dos sitios (de turismo y control) adyacentes de 32 km2, a lo largo de tres períodos consecutivos de 4.5 años en los que la actividad de investigación fue relativamente constante pero los niveles de turismo incrementaron de cero, a uno y a dos operadores de observación de ballenas. Un modelo logístico no lineal demostró que no había diferencia en la abundancia de delfines entre períodos sin turismo y en períodos en los que un operador ofrecía excursiones. Cuando el número de operadores incrementó a dos, hubo una declinación significativa en la abundancia promedio de delfines (14.9%; 95% IC =−20.8 a −8.23), cercana a la declinación de unos de cada siete individuos. Al mismo tiempo, dentro del sitio control, el incremento en la abundancia promedio no fue significativa (8.5%; 95% IC =−4.0 a +16.7). Debido a la substancialmente mayor presencia y proximidad de embarcaciones turísticas en relación con embarcaciones de investigación, la actividad de embarcaciones turísticas contribuyó más que las de la investigación a la declinación en el número de delfines en el sitio de turismo. Aunque puede que esta tendencia no ponga en peligro a la población de delfines, grande y genéticamente diversa, de la Bahía de Shark, la declinación probablemente no es sustentable para el turismo de delfines local. Una declinación similar sería devastadora para poblaciones de cetáceos pequeñas, cerradas, residentes o en peligro. El considerable efecto de las embarcaciones turísticas sobre la abundancia de delfines en una región de turismo de bajo nivel cuestiona la suposición de que el turismo de observación de delfines es benéfico.