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Keywords:

  • aesthetics;
  • conservation ethics;
  • Darwinism;
  • theology
  • Darwinismo;
  • estética;
  • ética de conservación;
  • teología

Abstract: If value entails or implies purpose, it follows that natural objects (e.g., endangered species) lack value and thus cannot be worth protecting except for a purpose they may serve—either the end for which God created the world (according to natural theology) or some use to which human beings may put them (according to a consequentialist or utilitarian ethic). If value requires purpose, the refutation of natural theology after Darwin implies that humanity has no obligation to respect or preserve the natural world except insofar as it is economically efficient to do so. Drawing on the distinction between explanation and communication found in Calvinist theology, I argue that value does not entail purpose. The expressive, aesthetic, or communicative aspects of nature may be valuable or endow natural objects with value apart from any use or purpose these objects may serve. The crucial distinction between explanation and communication—one scientific, the other aesthetic—offers a rationale for an obligation to protect the natural world that may appeal to members of faith communities and to biologists and other scientists. This approach also helps resolve the “lurking inconsistency” some scholars see in the relationship between a deterministic biological science and a conservationist ethic.

Resumen: Si el valor conlleva o implica propósito, se entiende que los objetos naturales (e.g., especies en peligro) carecen de valor y por lo tanto no merecen ser protegidos excepto porque pueden servir para el fin por el que Dios creó al mundo (de acuerdo con la teología natural) o para algún uso asignado por humanos (de acuerdo con la ética consecuentalista o utilitaria). Si el valor requiere propósito, la refutación de la teología natural después de Darwin implica que la humanidad no tiene obligación para respetar o preservar el mundo natural excepto si es económicamente eficiente hacerlo. Con base en la distinción entre explicación y comunicación encontrada en la teología Calvinista, argumento que el valor no implica propósito. Los aspectos expresivos, estéticos o comunicativos de la naturaleza pueden ser valiosos o proveer valor a los objetos naturales independientemente de cualquier uso o propósito que puedan tener estos objetos. La distinción crucial entre explicación y comunicación—una científica y la otra estética—ofrece un fundamento para la obligación de proteger el mundo natural que pueda interesar a miembros de comunidades religiosas, a biólogos y otros científicos. Este método también ayuda a resolver la “inconsistencia al acecho” en la relación entre una ciencia biológica determinista y una ética conservacionista que algunos académicos ven.