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Keywords:

  • amphibian decline;
  • Batrachochytrium dendrobatidis;
  • chytridiomycosis;
  • chytrid infection;
  • latitudinal gradient;
  • Litoria lesueuri;
  • wildlife diseases
  • Batrachochytrium dendrobatidis;
  • declinación de anfibios;
  • enfermedades de vida silvestre;
  • gradiente latitudinal;
  • infección por chytridio;
  • Litoria lesueuri;
  • quitridiomicosis

Abstract: Chytridiomycosis is a recently emerged, infectious skin disease of amphibians that has been linked directly to mass mortalities, population declines, and species extinctions worldwide. An understanding of the factors that limit the distribution and abundance of Batrachochytrium dendrobatidis (the etiological agent of chytridiomycosis) is urgently required. We conducted disease surveys at 31 lowland sites distributed north–south along 2315 km of the Australian east coast that encompassed 20.8 degrees of latitude. A total of 863 adult male stony creek frogs (Litoria lesueuri complex) were sampled, and the overall prevalence of B. dendrobatidis infection was 26%. B. dendrobatidis was detected at 77% of the sites, including sites at the northern and southern limits of the latitudinal transect. Frogs from temperate regions, however, had significantly more intense infections than did their tropical counterparts, often carrying an order of magnitude more B. dendrobatidis zoospores, suggesting that at low elevations, temperate frogs are at higher risk of chytridiomycosis-induced mortality than are tropical frogs. The prevalence and intensity of B. dendrobatidis infections were significantly greater at sites with high rainfall (>33 mm in the 30 days prior to sampling) and cool temperatures (stream temperature 1 h after sunset < 23° C). Although climatic variables explained much of the variation in the prevalence and intensity of B. dendrobatidis infections between infected and uninfected sites, frog snout-vent length was consistently the best predictor of infection levels across infected sites. Small frogs were more likely to be infected and carried more intense infections than larger frogs, suggesting either that frogs can outgrow their chytrid infections or that the disease induces developmental stress that limits growth. Our results will directly assist amphibian disease researchers and wildlife managers, whose conservation efforts should focus on those amphibian populations living within the B. dendrobatidis climatic envelope that we have described.

Resumen: La quitridiomicosis es una enfermedad infecciosa de la piel de anfibios, emergida recientemente, que ha sido relacionada directamente con mortalidades masivas, declinaciones poblacionales y extinciones de especies en todo el mundo. La comprensión de los factores que limitan la distribución y abundancia de Batrachochytrium dendrobatidis (el agente etiológico de la quitridiomicosis) se requiere urgentemente. Realizamos muestreos de la enfermedad en 31 sitios distribuidos, de norte a sur, a lo largo de 2315 km de la costa oriental de Australia que comprende 20.8 grados de latitud. Muestreamos un total de 863 machos adultos de ranas del complejo Litoria lesueuri, y la prevalencia total de infección por B. dendrobatidis fue de 26%. B. dendrobatidis ocurrió en 77% de los sitios, incluyendo sitios en los límites norte y sur del transecto latitudinal. Sin embargo, las ranas de regiones templadas tenían infecciones significativamente más intensas que sus contrapartes tropicales, a menudo con un orden de magnitud más de carga de zoosporas de B. dendrobatidis, lo que sugiere que, en elevaciones bajas, las ranas templadas tienen mayo riesgo de mortalidad inducida por quitridiomicosis que las ranas tropicales. La prevalencia e intensidad de infecciones de B. dendrobatidis fueron significativamente mayores en sitios con precipitación alta (>33 mm 30 días antes del muestreo) y temperaturas frescas (temperatura del arroyo i hora después del ocaso: < 23° C). Aunque las variables climáticas explicaron mucha de la variación en la prevalencia e intensidad de B. dendrobatidis entre sitios infectados y no infectados, la longitud hocico-cloaca consistentemente fue el mejor predictor de los niveles de infección en los sitios muestreados. Las ranas pequeñas tuvieron mayor probabilidad de infección y tenían infecciones más intensas que las ranas más grandes, lo que sugiere que las ranas pueden superar las infecciones con la edad o que la enfermedad induce estrés que limita el crecimiento. Nuestros resultados directamente asistirán a investigadores de enfermedades en anfibios y a manejadores de vida silvestre, cuyos esfuerzos de conservación deberían enfocar a las poblaciones de anfibios que viven dentro del ámbito climático de B. dendrobatidis que hemos descrito.