Household Location Choices: Implications for Biodiversity Conservation

Authors

  • M. NILS PETERSON,

    Corresponding author
    1. Center for Systems Integration and Sustainability, Department of Fisheries and Wildlife, Michigan State University, 13 Natural Resources Building, East Lansing, MI 48824-1222, U.S.A.
    • †Current address: Fisheries & Wildlife Program, Department of Forestry and Environmental Resources, North Carolina State University, Raleigh, NC 27695, U.S.A., email nils_peterson@ncsu.edu

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  • XIAODONG CHEN,

    1. Center for Systems Integration and Sustainability, Department of Fisheries and Wildlife, Michigan State University, 13 Natural Resources Building, East Lansing, MI 48824-1222, U.S.A.
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  • JIANGUO LIU

    1. Center for Systems Integration and Sustainability, Department of Fisheries and Wildlife, Michigan State University, 13 Natural Resources Building, East Lansing, MI 48824-1222, U.S.A.
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Abstract

Abstract:  Successful conservation efforts require understanding human behaviors that directly affect biodiversity. Choice of household location represents an observable behavior that has direct effects on biodiversity conservation, but no one has examined the sociocultural predictors of this choice relative to its environmental impacts. We conducted a case study of the Teton Valley of Idaho and Wyoming (U.S.A.) that (1) explored relationships between sociodemographic variables, environmental attitudes, and the environmental impact of household location choices, (2) assessed the potential for small household sizes in natural areas to multiply the environmental impacts of household location decisions, and (3) evaluated how length of residency predicted the environmental attitudes of people living in natural areas. We collected sociodemographic data, spatial coordinates, and land-cover information in a survey of 416 households drawn from a random sample of Teton Valley residents (95% compliance rate). Immigrants (respondents not born in the study area) with the lowest education levels and least environmentally oriented attitudes lived in previously established residential areas in disproportionately high numbers, and older and more educated immigrants with the most environmentally oriented attitudes lived in natural areas in disproportionately high numbers. Income was not a significant predictor of household location decisions. Those living in natural areas had more environmental impact per person because of the location and because small households (<3 people/household) were 4 times as likely in natural areas as large households. Longer residency in natural areas predicted less environmentally oriented attitudes, suggesting that living in natural areas does not foster more concern for nature. Because populaces are rapidly aging, growing more educated, and potentially growing more environmentally oriented, these patterns are troubling for biodiversity conservation. Our results demonstrate a need for environmentalists to make household location decisions that reflect their environmental attitudes and future research to address how interactions between education level, environmental attitudes, population aging, and household location choices influence biodiversity conservation.

Abstract

Resumen:  Los esfuerzos exitosos de conservación requieren del entendimiento de conductas humanas que afectan directamente a la biodiversidad. La selección de la ubicación de viviendas representa una conducta observable que tiene efectos directos sobre la conservación de la biodiversidad, pero nadie ha examinado los vaticinadores socioculturales de esta selección en relación con sus impactos ambientales. Desarrollamos un estudio de caso en el Valle Teton de Idaho y Wyoming (E. U. A.) que (1) exploró las relaciones entre variables socio-demográficas, actitudes ambientales y el impacto ambiental de la selección de la ubicación de viviendas, (2) evaluó el potencial de viviendas pequeñas en áreas naturales para multiplicar los impactos ambientales de las decisiones de ubicación de viviendas y (3) evaluó cómo el tiempo de residencia vaticinaba las actitudes ambientales de la gente que vive en áreas naturales. Recolectamos datos socio-demográficos, coordenadas espaciales e información de cobertura de suelo en un muestreo de 416 viviendas de una muestra simple aleatoria de residentes del Valle Teton (tasa de conformidad 95%). Los inmigrantes (habitantes que no nacieron en la zona de estudio) con los niveles de educación más bajos y con las actitudes menos orientadas al ambiente vivían en áreas residenciales previamente establecidas en números desproporcionadamente altos, y los inmigrantes más viejos y con mayor educación con actitudes orientadas hacia el ambiente vivían en áreas naturales en números desproporcionadamente altos. El ingreso no fue un vaticinador significativo de las decisiones de localización de vivienda. Quienes vivían en áreas naturales tenían mayor impacto ambiental por persona debido a la localización y porque las viviendas pequeñas (<3 personas/vivienda) fueron cuatro veces más probables en áreas naturales que las viviendas grandes. El mayor tiempo de residencia en áreas naturales vaticinó menos actitudes orientadas hacia el ambiente, lo que sugiere que vivir en áreas naturales no fomenta mayor preocupación por la naturaleza. Estos patrones son problemáticos para la conservación de la biodiversidad debido a que las poblaciones están envejeciendo rápidamente, obteniendo mayores niveles de educación y, potencialmente, teniendo una mayor conciencia ambiental. Nuestros resultados demuestran la necesidad de que los ambientalistas tomen decisiones de ubicación de viviendas que reflejen sus actitudes ambientales y que se realice más investigación sobre cómo afectan a la conservación de la biodiversidad las interacciones del nivel de educación, las actitudes ambientales, envejecimiento de la población y la selección de ubicación de viviendas.

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