SEARCH

SEARCH BY CITATION

Keywords:

  • biodiversity conservation;
  • complementarity;
  • conservation planning;
  • coral reef;
  • ecosystem services;
  • habitat representation;
  • habitat value;
  • marine reserve;
  • species richness
  • arrecife de coral;
  • complementariedad;
  • conservación de la biodiversidad;
  • planificación de la conservación;
  • representación del hábitat;
  • reserva marina;
  • riqueza de especies;
  • servicios de los ecosistemas;
  • valor del hábitat

Abstract: Habitat maps are often the core spatially consistent data set on which marine reserve networks are designed, but their efficacy as surrogates for species richness and applicability to other conservation measures is poorly understood. Combining an analysis of field survey data, literature review, and expert assessment by a multidisciplinary working group, we examined the degree to which Caribbean coastal habitats provide useful planning information on 4 conservation measures: species richness, the ecological functions of fish species, ecosystem processes, and ecosystem services. Approximately one-quarter to one-third of benthic invertebrate species and fish species (disaggregated by life phase; hereafter fish species) occurred in a single habitat, and Montastraea-dominated forereefs consistently had the highest richness of all species, processes, and services. All 11 habitats were needed to represent all 277 fish species in the seascape, although reducing the conservation target to 95% of species approximately halved the number of habitats required to ensure representation. Species accumulation indices (SAIs) were used to compare the efficacy of surrogates and revealed that fish species were a more appropriate surrogate of benthic species (SAI = 71%) than benthic species were for fishes (SAI = 42%). Species of reef fishes were also distributed more widely across the seascape than invertebrates and therefore their use as a surrogate simultaneously included mangroves, sea grass, and coral reef habitats. Functional classes of fishes served as effective surrogates of fish and benthic species which, given their ease to survey, makes them a particularly useful measure for conservation planning. Ecosystem processes and services exhibited great redundancy among habitats and were ineffective as surrogates of species. Therefore, processes and services in this case were generally unsuitable for a complementarity-based approach to reserve design. In contrast, the representation of species or functional classes ensured inclusion of all processes and services in the reserve network.

Resumen: Los mapas de hábitat a menudo son el núcleo de datos espacialmente consistentes sobre el cual se diseñan las redes de reservas marinas, pero su eficacia como sustitutos de la riqueza de especies y su aplicabilidad en otras medidas de conservación es poco conocida. Combinando el análisis de datos de campo, revisión de literatura y evaluación de expertos de un grupo de trabajo multidisciplinario, examinamos el grado en que los hábitats Caribeños proporcionan información útil para la planificación sobre 4 medidas de conservación: riqueza de especies, las funciones ecológicas de especies de peces, los procesos del ecosistema y los servicios del ecosistema. Aproximadamente entre una cuarta parte y un tercio de las especies de invertebrados bentónicos y de peces (desagregados por etapa de vida; en lo sucesivo especies de peces) ocurrieron en un solo hábitat, y la parte anterior de los arrecifes dominada por Montastraea consistentemente presentó la mayor riqueza de todas las especies, procesos y servicios. Los 11 hábitats fueron necesarios para representar a las 277 especies de peces en el paisaje marino, aunque al reducir el objetivo de conservación a 95% de las especies se requería aproximadamente la mitad de los hábitats para asegurar la representación. Los índices de acumulación de especies (IAE) fueron utilizados para comparar la eficacia de sustitutos y reveló que las especies de peces eran un sustituto más adecuado de las especies bentónicas (IAE = 71%) que las especies bentónicas fueron para los peces (IAE = 42%). Las especies de peces de arrecifes también se distribuyeron más ampliamente que los invertebrados y, por lo tanto, su uso como sustitutos simultáneamente incluyó hábitats en manglares, pastos marinos y arrecifes de coral. Las clases funcionales de peces sirvieron como sustitutos efectivos de especies de peces y bentónicas, lo cual, por la facilidad con que son muestreadas, las hace una medida particularmente útil para la planificación de la conservación. Los procesos y servicios del ecosistema exhibieron gran redundancia entre hábitats y fueron ineficientes como sustitutos de especies. Por lo tanto, los procesos y servicios en este caso fueron inadecuados para un método de diseño de reservas basado en complementariedad. En contraste, la representación de especies o clases funcionales aseguró la inclusión de todos los procesos y servicios en la red de reservas.