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Past and Present Effectiveness of Protected Areas for Conservation of Naturally and Anthropogenically Rare Plant Species

Authors


email ain.vellak@ut.ee

Abstract

Abstract: The Global Strategy of Plant Conservation states that at least 60% of threatened plant species should be within protected areas. This goal has been met in some regions with long traditions of plant protection. We used gap analysis to explore how particular groups of species of conservation interest, representing different types of natural or anthropogenic rarity, have been covered by protected areas on a national scale in Estonia during the last 100 years. Species-accumulation curves indicated that plant species that are naturally rare (restricted global or local distribution, always small populations, or very rare habitat requirements) needed almost twice as many protected areas to reach the 60% target as plant species that are rare owing to lack of suitable management (species depending on grassland management, moderate forest disturbances, extensive traditional agriculture, or species potentially threatened by collecting). Temporal analysis of the establishment of protected areas suggested that grouping plant species according to the predominant cause of rarity accurately reflected the history of conservation decision making. Species found in very rare habitats have previously received special conservation attention; species dependent on traditional extensive agriculture have been largely ignored until recently. Legislative initiative and new nature-protection schemes (e.g., Natura 2000, network of protected areas in the European Union) have had a positive influence on all species groups. Consequently, the species groups needing similar action for their conservation are sensitive indicators of the effectiveness of protected-area networks. Different species groups, however, may not be uniformly conserved within protected areas, and all species groups should fulfill the target of 60% coverage within protected areas.

Abstract

Resumen: La Estrategia Global para la Conservación de Plantas establece que por lo menos 60% de las especies de plantas amenazadas debería estar dentro de áreas protegidas. Esta meta se ha cumplido en algunas regiones con larga tradición de protección de plantas. Utilizamos análisis de congruencias para explorar cómo han sido cubiertos ciertos grupos de especies de interés para la conservación, representantes de diferentes tipos de rareza natural o antropogénica, por áreas protegidas a escala nacional en Estonia durante los últimos 100 años. Las curvas de acumulación de especies indicaron que las poblaciones de especies de plantas que son raras naturalmente (distribución global o local restringida, poblaciones pequeñas siempre o requerimientos de hábitat muy raros) requieren casi el doble de áreas protegidas para alcanzar la meta de 60% como especies de plantas que son raras debido a la falta de manejo adecuado (especies dependientes del manejo de pastizales, perturbaciones forestales moderadas, agricultura tradicional extensiva o especies amenazadas potencialmente por la recolecta). El análisis temporal del establecimiento de áreas protegidas sugirió que el agrupamiento de las especies de plantas con base en la causa predominante de rareza reflejó con precisión la historia de la toma de decisiones de conservación. Las especies encontradas en hábitats muy raros han recibido previamente atención de conservación especial; especies dependientes de la agricultura tradicional extensiva han sido ignoradas hasta hace poco. Iniciativas legislativas y nuevos esquemas de protección de la naturaleza (e.g., Natura 2000, red áreas protegidas en la Unión Europea) han tenido una influencia positiva sobre todos los grupos de especies. En consecuencia, los grupos de especies que requieren acciones similares para su conservación son indicadores sensibles de la efectividad de las redes de áreas protegidas. Sin embargo, los grupos diferentes de especies no pueden ser conservados uniformemente en las áreas protegidas, y todos los grupos de especies deberían cumplir con la meta de 60% de cobertura dentro de áreas protegidas.

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