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Keywords:

  • Australia;
  • avian predators;
  • cane toad;
  • invasive species;
  • toxic prey
  • Australia;
  • aves depredadoras;
  • Bufo marinus;
  • especies invasoras;
  • presas tóxicas;
  • sapo

Abstract: The cane toad (Bufo marinus), a large, toxic, American anuran, was introduced to Australia in 1935. Populations of many of Australia's reptiles (snakes, varanid lizards, crocodiles) and carnivorous mammals (dasyurid marsupials) have declined because these predators are killed by the toad's powerful toxins. In contrast to these well-studied species, little is known about the cane toads impacts on Australian birds. We reviewed published and unpublished data on behavioral interactions between Australian avian predators and cane toads and collated distributional and dietary information to identify avian taxa potentially at risk from cane toad invasion. Cane toads are sympatric with 172 frog-eating bird species in Australia, and an additional 8 bird species overlap with the predicted future range of the toad. Although many bird species thus are potentially at risk, behavioral observations suggest the risk level is generally low. Despite occasional reports of Australian birds being killed when they ingest cane toads, most birds either ignore toads or survive the predation event. The apparently higher tolerance of Australian birds to toad toxins, compared with Australian reptiles and marsupials, may reflect genetic exchange between Australian birds and Asian populations that encounter other bufonid species regularly and hence have evolved the capacity to recognize or tolerate this toxic prey.

Resumen: El sapo (Bufo marinus), un anuro americano tóxico, fue introducido en Australia en 1935. Las poblaciones de muchos reptiles (serpientes, lagartijas varánidas, cocodrilos) y mamíferos carnívoros (marsupiales dasyúridos) de Australia han declinado debido a que estos depredadores mueren por las poderosas toxinas del sapo. En contraste con estas especies bien estudiadas, se sabe poco de los efectos de los sapos sobre aves australianas. Revisamos datos publicados y no publicados sobre las interacciones conductuales entre aves depredadoras y sapos y cotejamos información de la distribución y dietas para identificar taxa de aves potencialmente en riesgo por la invasión de sapos. Los sapos son simpátricos con 172 especies de aves que se alimentan de ranas en Australia, y 8 especies más de aves traslapan con el futuro rango de distribución pronosticado para el sapo. Aunque por lo tanto muchas especies de aves están potencialmente en riesgo, las observaciones conductuales sugieren que el nivel de riesgo es bajo en general. No obstante reportes ocasionales de aves australianas que mueren al ingerir sapos, la mayoría de las aves ignora a los sapos o sobreviven al evento de depredación. La tolerancia aparentemente mayor de las aves australianas a las toxinas de sapos en comparación con reptiles y marsupiales puede reflejar intercambio genético entre aves australianas y poblaciones asiáticas que tienen encuentros regulares con especies de bufónidos y por lo tanto han evolucionado la capacidad de reconocer o tolerar a esta presa tóxica.